Las pequeñas y medianas empresas tucumanas acumulan deudas por casi $170.000 millones. La caída del consumo y el encarecimiento del crédito complican los pagos y ponen presión sobre la actividad económica y el empleo.
Las pymes de Tucumán enfrentan un escenario financiero cada vez más complejo. Según el relevamiento Mapa de la Deuda, la morosidad del sector llegó al 11,33%, mientras que el endeudamiento total alcanzó los $169.768 millones.
El estudio, elaborado por el Centro de Estudios para la Ciudad y la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), analizó 4.769 firmas de la provincia. En promedio, cada empresa registra compromisos financieros por unos $35,6 millones.
Entre los factores que presionan sobre la capacidad de pago aparecen la caída del consumo, el encarecimiento del financiamiento y el debilitamiento de la actividad económica.
Diferencias dentro de la provincia
El informe también muestra fuertes contrastes territoriales. El departamento Graneros registró un 37,5% de deudores en situación irregular, mientras que Juan Bautista Alberdi presentó un 13,5%, entre los departamentos mencionados en el relevamiento.
A nivel nacional, las microempresas son uno de los segmentos más afectados: la morosidad alcanza el 17,73% de los montos adeudados, frente al 3,74% registrado entre las grandes compañías.
Un desafío para el empleo y la producción
Las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras pueden repercutir en la cadena de pagos, las inversiones y la continuidad de los negocios. El informe advierte que, sin una recuperación de las ventas y de la capacidad de pago, la situación podría profundizar los problemas de las pequeñas empresas.
Los números vuelven a poner en primer plano la situación de las pymes tucumanas, fundamentales para el comercio, la producción y el empleo local.




