El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dio a conocer este miércoles el veredicto definitivo sobre el siniestro naval que costó la vida de sus 44 tripulantes en el Atlántico Sur. Los magistrados dispusieron la condena de un solo oficial superior de la fuerza, mientras que los restantes tres integrantes de la cúpula naval sentados en el banquillo de los acusados resultaron beneficiados con la absolución unánime.
Condena en suspenso para Villamide y las especificaciones del cargo
Las especificaciones de la sentencia penal recayeron sobre las espaldas del excapitán de navío Claudio Villamide. El tribunal lo halló penalmente responsable de los delitos de estrago culposo agravado por el resultado de muerte en concurso real con el incumplimiento de los deberes de funcionario público. Debido a esto, los jueces le impusieron una pena de tres años de prisión en suspenso. Al tratarse de una sanción de ejecución condicional, el exjefe militar mantendrá su libertad civil y no cumplirá detención en cárceles operadas por el Servicio Penitenciario o la Gendarmería Nacional.
Por otro lado, la acusación fiscal centró los reproches técnicos en la cadena de decisiones adoptada el 15 de noviembre de 2017, tras reportarse el ingreso de agua y el cortocircuito en el banco de baterías de la unidad naval. Las planillas de la fiscalía argumentaban que las autoridades de control en tierra omitieron activar los protocolos de seguridad indispensables para la emergencia civil y militar. Entre las fallas logísticas enumeradas por los peritos se destacaron:
Navegación restringida: No se emitió la orden perentoria de obligar al submarino a navegar de forma fija en superficie.
Falta de asesoramiento: Se omitió la convocatoria inmediata de tripulaciones técnicas o especialistas navales del astillero para monitorear la avería.
Tres absoluciones unánimes en la cúpula de la Armada
El fallo de los jueces federales desvinculó de las responsabilidades penales del siniestro a los restantes tres altos mandos procesados en el expediente. El tribunal dictó la absolución civil y militar por unanimidad para el contralmirante Luis López Mazzeo, el capitán de navío Héctor Alonso y el capitán de fragata Hugo Correa. De esta manera, las planillas acusatorias presentadas por las querellas de los familiares de las víctimas sufrieron un severo revés técnico en los considerandos del veredicto.




