Alerta en las vías: ¿Sabotaje, piratería o casualidad en los trenes de Tucumán?

Dos descarrilamientos consecutivos de formaciones de carga que transportaban alimentos —azúcar y soja— en menos de 48 horas encendieron las alarmas en la provincia.

Dos descarrilamientos consecutivos de formaciones de carga que transportaban alimentos —azúcar y soja— en menos de 48 horas encendieron las alarmas en la provincia. Las sospechas de sabotaje intencional para saquear la carga ganan fuerza ante una infraestructura ferroviaria cada vez más vulnerable.

La provincia de Tucumán se encuentra en el centro de la polémica y la preocupación tras registrarse dos graves incidentes ferroviarios en un lapso inusualmente corto. El reciente descarrilamiento de un tren cargado de azúcar en Simoca —el cual afectó a seis vagones de una formación de 28— se suma al violento episodio ocurrido en la madrugada del viernes en Ranchillos, donde una formación de Nuevo Central Argentino (NCA) que transportaba soja perdió siete vagones tras impactar contra troncos colocados deliberadamente sobre las vías.

El descarrilamiento se produjo cuando el tren atravesaba la zona de Ranchillos.

La repetitiva frecuencia de estos siniestros, sumada a la particularidad de que ambos convoyes trasladaban alimentos esenciales, desató una fuerte ola de versiones sobre un presunto complot o sabotaje coordinado.

En el caso de Ranchillos, los primeros reportes e indicios apuntan directamente a una maniobra de «piratería del asfalto» ferroviario: la colocación intencional de obstáculos con el fin de detener el tren, provocar el vuelco y facilitar el saqueo masivo de la carga, un delito que destruyó además cerca de 1.200 metros de infraestructura de vías.

Por su parte, el hecho en Simoca —ocurrido a un kilómetro al norte de Manuela Pedraza— mantiene abiertas todas las líneas de investigación, ya que las autoridades policiales todavía no han podido precisar de manera oficial las causas que originaron la pérdida de rumbo de los vagones azucareros, generando un manto de duda sobre la seguridad operativa en los corredores logísticos de la región.

¿Qué está pasando en las vías tucumanas?

La reiteración de estos atentados contra formaciones de carga pone bajo la lupa la vulnerabilidad de la red ferroviaria del norte argentino. Las preguntas se multiplican entre los vecinos, productores y trabajadores del sector: ¿se trata de hechos aislados vinculados a la delincuencia común y el robo hormiga de mercadería, o estamos ante una trama organizada de sabotaje que busca boicotear el transporte comercial en la provincia?

Mientras los maquinistas de ambos convoyes milagrosamente resultaron ilesos, la exigencia de respuestas a las fuerzas de seguridad y a la justicia federal y provincial se vuelve imperativa.

La seguridad de los corredores productivos y la integridad de las formaciones que conectan al norte con el puerto de Rosario hoy penden de un hilo, a la espera de pericias rigurosas que despejen si las vías tucumanas sufren casualidades trágicas o ataques premeditados.