
El ingeniero Jorge Garber, principal referente del sector constructor en la provincia, trazó una dura radiografía sobre el estado actual de la actividad.
El empresario polemizó con los recientes datos oficiales sobre una supuesta recuperación económica y graficó las enormes dificultades que enfrenta el rubro por el encarecimiento de los costos.
Garber no dudó en calificar como «mentiroso» el reciente anuncio del INDEC, que marcaba un repunte del 12,7% en la actividad de la construcción a nivel nacional.
«La base con la que se está midiendo toma el 40% en el que cayó la construcción durante 2024. Si tomamos una base tan baja, hoy todo nos parece mucho», explicó el titular de la Cámara Tucumana de la Construcción, quien aseguró que, en realidad, la industria acumula 15 meses de estancamiento ininterrumpido. Según detalló, la consultora Empiria —a la que definió como la más confiable del sector— midió un levísimo repunte real de apenas el 0,7%.
El principal factor que paraliza la actividad privada es el encarecimiento en moneda extranjera.
«Hay inflación en dólares.
El costo del metro cuadrado hoy varía entre 1.000 y 1.500 dólares. Es histórico y una locura», advirtió Garber. Esta situación ha provocado una caída sostenida en los permisos de obra nueva en casi todos los municipios, con la única excepción de Yerba Buena, cuyo valor de venta superior le permite un margen distinto de competencia.
Pese a este complejo escenario macroeconómico, el empresario destacó que en Tucumán existen dos focos de obra que sostienen la actividad y la generación de empleo.



