
Luego de que la justicia brasileña redujera el pedido de condena en su contra, Agostina Páez, la abogada santiagueña de 29 años acusada de racismo en Brasil, publicó un mensaje en su cuenta de Instagram en el que reflexionó sobre su situación judicial, el tiempo que pasó en Río de Janeiro y su expectativa de regresar a la Argentina.
En línea con sus declaraciones tras salir de los tribunales, la joven hizo foco en el aprendizaje que atravesó durante el proceso. “En este tiempo aprendí lo que es el racismo, lo que sufrieron y sufren muchas personas, me informé, hablé con ellos, aprendí y entendí el dolor que puede causar”, expresó.
También se refirió a las condiciones en las que vivió durante los dos meses en los que afrontó la causa. “Los días fueron muy duros, de mucha soledad y tristeza, pero también de mucha reflexión y aprendizaje”, señaló.
En ese contexto, volvió a pedir disculpas de manera explícita. “Pedí perdón y hoy vuelvo a hacerlo. Me arrepiento de mi reacción; cometí un grave error, me equivoqué, sea cual sea el contexto en el que pasó. Entiendo que pudo haber lastimado a muchas personas y pido disculpas nuevamente a todas las personas que se sintieron ofendidas”, sostuvo.
Páez también aludió al impacto que tuvo el caso y aludió al “calvario” que atravesó, aunque remarcó que la repercusión permitió visibilizar la problemática. “Sé que tanta repercusión hizo que se hable del racismo tanto en mi país como en otros lugares del mundo. Me comprometo a que esto no quede solo acá; voy a utilizar mis redes para contarles lo que aprendí y viví en este duro proceso”, afirmó.
El mensaje cerró con agradecimientos hacia quienes la acompañaron durante este tiempo. “Agradezco profundamente a mis compatriotas que me apoyaron y me dieron fuerzas en estos momentos difíciles. Sus mensajes de apoyo, oraciones y palabras fueron un gran consuelo. Espero volver pronto a casa y a mi amada provincia de Santiago del Estero”, concluyó.
La publicación se dio horas después de que, el martes por la tarde, la fiscalía brasileña redujera el pedido de condena de tres delitos, que contemplaban hasta 15 años de prisión, a uno solo. La pena mínima prevista podría ser reemplazada por servicios comunitarios y el pago de un resarcimiento económico a las víctimas.




