Villarruel contra la política de DD.HH.: «Se trató de un espejismo»

la Vicepresidenta lanzó una dura crítica a la gestión del pasado. Sostuvo que la clase política utilizó la tragedia con fines electorales y pidió sanar las grietas sociales.

Mientras miles de personas se concentraban en Plaza de Mayo, la vicepresidenta Victoria Villarruel utilizó su cuenta de X para fijar la postura del ala dura del oficialismo sobre el Día de la Memoria. En un mensaje contundente, la titular del Senado arremetió contra lo que considera una visión «parcial» de la historia argentina.

El uso «cortoplacista» del pasado

Villarruel no ahorró calificativos para describir las políticas de memoria de los últimos 20 años, asociándolas directamente con las gestiones kirchneristas. Según la funcionaria, Argentina vivió un «espejismo de política de derechos humanos» que, en realidad, fue una herramienta de «políticos sin imaginación ni patriotismo» para obtener réditos electorales inmediatos.

Los ejes principales de su crítica fueron:

División social: Afirmó que el abordaje estatal sobre los años 70 profundizó las grietas en lugar de sanarlas.

Injusticia actual: Sostuvo que el presente del país es «más injusto y desigual» que en décadas pasadas por culpa de este manejo histórico.

Memoria Completa: Reafirmó su histórica demanda de incluir en el relato oficial a las víctimas de las organizaciones armadas de la década del 70.

Una postura en sintonía con su trayectoria

El mensaje de la Vicepresidenta apareció acompañando una nota de opinión de la historiadora Claudia Peiró, reforzando una línea discursiva que Villarruel sostiene desde sus años como activista en el CELTYV. Con esta intervención, el Gobierno marca una diferencia sustancial respecto a las consignas de los organismos de Derechos Humanos que hoy colmaron las calles, instalando la idea de que el pasado doloroso sigue siendo una herramienta de disputa en el presente político argentino.