“El Militar” Sosa había sido custodio de Eduardo Di Lella

Felipe “El Militar” Sosa es controlado por policías en la puerta de la sala de audiencias en febrero de 2018

Felipe “El Militar” Sosa, acusado del femicidio de Érika Antonella Álvarez, trabajó como custodio personal del ex secretario de Seguridad de Tucumán, Eduardo Di Lella, condenado por encubrir el crimen de Paulina Lebbos. La revelación establece un nuevo vínculo entre el principal sospechoso del caso y sectores del poder político provincial.

El dato surgió a partir de registros y testimonios vinculados al segundo debate oral por el crimen de Lebbos, donde Sosa fue visto en reiteradas oportunidades acompañando al ex funcionario durante las audiencias. Según señaló Alberto Lebbos, padre de la joven asesinada en 2006, el acusado “estuvo siempre en las audiencias” y cumplía funciones de protección personal del ex secretario.

Felipe “El Militar” Sosa es controlado por policías en la puerta de la sala de audiencias en febrero de 2018

La conexión adquiere mayor relevancia porque se trata de la primera relación confirmada entre Sosa y un dirigente político de alto nivel. Además, trascendió que el acusado mantiene vínculos familiares con Di Lella y que su empresa Seguridad Objetiva fue habilitada en 2012, cuando el ex funcionario ocupaba cargos dentro del área de Seguridad durante el gobierno provincial de entonces.

El nombre de Sosa volvió a cobrar notoriedad tras ser imputado por el femicidio de Álvarez y quedar también bajo investigación por presuntos vínculos con la comercialización de drogas sintéticas.

Testimonios incorporados al expediente lo señalan como posible proveedor de sustancias en fiestas electrónicas clandestinas, aunque esa línea todavía está en análisis judicial.

En paralelo, el acusado estuvo procesado en una causa por estupefacientes iniciada en 2023, luego de que la Policía encontrara un centro de cultivo de marihuana en su domicilio de Yerba Buena. Si bien fue sobreseído en primera instancia, la Cámara Federal ordenó posteriormente su procesamiento por tenencia de drogas.

La aparición de estos antecedentes y relaciones refuerza la hipótesis de posibles conexiones de Sosa con ámbitos políticos, empresariales y judiciales, una trama que ahora comienza a ser analizada en el marco de la investigación por el crimen de Álvarez.