
La semana pasada el Congreso Nacional de CTERA resolvió convocar a un paro nacional docente para el lunes 2 de marzo y puso en marcha un plan de acción que incluye caravanas, carpas y movilizaciones en todo el país.
Entre los ejes planteados por la organización figuran la discusión de una nueva Ley de Financiamiento Educativo y el rechazo al proyecto de Ley de Libertad Educativa.
Se trata de una medida de fuerza con modalidad de no concurrencia a los lugares de trabajo.
Adhesión de ATEP y argumentos centrales
En ese marco, Hugo Brito, secretario general de ATEP, confirmó la adhesión del gremio a la huelga y explicó los fundamentos que motivan la decisión. «El 2 de marzo se va a realizar el paro nacional y ATEP como gremio base adhiere a esta medida de fuerza, atento a que esto responde a una necesidad no solo salarial, sino que tiene que ver con todos los reclamos que viene realizando la CTERA, como ser jubilaciones, Ley de Financiamiento Educativo, comedores escolares y ahora se suma este proyecto de la Libertad Avanza que va a afectar a la educación de los argentinos», subrayó.
Recomposición salarial y diálogo con el gobierno
Sobre el estado de las negociaciones paritarias, desde el congreso sindical indicaron que la propuesta provincial hasta ahora no cubre las demandas docentes y fue rechazada. La dirigencia gremial insiste en la necesidad de una oferta que recupere el poder adquisitivo del salario y garantice condiciones laborales dignas.
En relación con el próximo paso del proceso de negociación, la gremialista señaló que las conversaciones con las autoridades continuarán: «Mañana se vuelven a reunir los gremios docentes con el Gobierno para escuchar, cada uno lleva la contrapropuesta», expresó. La expectativa se centra en que ese encuentro permita acercar posiciones y evitar la profundización del conflicto.
Repercusiones y perspectivas
El paro y el plan de acción anunciados por CTERA y acompañados por gremios provinciales como ATEP constituyen una respuesta colectiva a una agenda que combina demandas salariales, reclamos por el financiamiento educativo y expresiones de rechazo a iniciativas legislativas percibidas como perjudiciales para el sistema público de enseñanza. Las caravanas y movilizaciones previstas buscarán visibilizar estas demandas en distintos puntos del país y presionar para la reapertura de una mesa de diálogo efectiva.
Queda por ver si el próximo encuentro entre los gremios y el Gobierno conduce a avances concretos que permitan desactivar la huelga o, en su defecto, a la profundización de las medidas de fuerza contempladas en el plan de acción.



