Otra vez las llamas irrumpen en la vida de L-Gante

A meses del siniestro que destruyó parte de su casa, el músico deslizó que no se trataría de un hecho casual y encendió todas las alarmas.

Otra vez las llamas irrumpen en la vida de L-Gante para arrasar con una propiedad y dejar además de la angustia, una fuerte pérdida económica. El artista atraviesa un nuevo episodio dramático y decidió hacerlo público de inmediato, al advertir desde sus redes sociales que su boliche fue consumido por un incendio de enormes proporciones.

Elián Valenzuela tomó su celular y compartió una imagen estremecedora en sus historias de Instagram. En la postal se ve un inmueble envuelto en fuego, con una intensa columna de humo negro que sale desde el interior. Se trata de Fiamma Club, la discoteca y club nocturno que el cantante ayudó a instalar y potenciar en su barrio, General Rodríguez.

Junto a la imagen, el músico escribió un mensaje contundente que abrió un abanico de especulaciones sobre el origen del siniestro: “Okey, el año pasado fue mi casa. Ahora nuestro boliche”, y arrobó la cuenta del lugar. La frase, directa y sin filtros, dejó entrever que el artista no cree que se trate de un simple accidente.

En DDM (América TV), Marina Calabró analizó el infortunio que golpea de lleno a L-Gante y aportó una mirada reveladora sobre el trasfondo del hecho. “Está dando una idea que esto no es casualidad, esto pasa ahora. Él está dando a entender que es intencional”, expresó la periodista.

En 2025, Elián expresó su preocupación por las extrañas condiciones en las que se incendió su casa, y ahora, atraviesa un escenario similar con su boliche.

Este nuevo episodio revive un antecedente inquietante: en agosto de 2025, L-Gante sufrió un incendio en su vivienda de Canning, cuando no se encontraba en el lugar. En aquella oportunidad, las llamas destruyeron dos pisos de la casa y despertaron sospechas, ya que la fachada quedó intacta y el fuego se habría apagado sin intervención de bomberos.

En ese momento, el cantante expresó su desconcierto por lo ocurrido en la propiedad: «No sé cómo fue, si fue sin querer o intencional». Además, le consultó en la guardia del country y a sus alrededores, pero obtuvo una respuesta desconcertante: «Pregunté lo normal: ‘¿Nadie vio nada en mi casa? ¿Sintieron algo, una luz, un fuego?’ La verdad que no hubo explicación, nadie vio nada. Nada de nada por ningún lado», cuestionó.