
La cosecha de caña de azúcar alcanzó el 82%, pero las persistentes precipitaciones dificultan el ingreso de maquinaria a los campos, especialmente en el centro-sur provincial. Los productores advierten sobre mayores costos, compromisos económicos y posibles consecuencias para la campaña 2027.
La zafra 2026 en Tucumán alcanzó el 82%, pero las lluvias dificultan la cosecha. Los cañeros advierten por mayores costos y preocupación por 2027. Las lluvias registradas durante las últimas semanas complicaron las tareas de cosecha y el traslado de la caña hacia los ingenios, generando incertidumbre entre los productores.
Según se informó durante una reunión realizada el jueves 29 de octubre en el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), la cosecha registra un avance del 82% respecto de lo estimado por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
Sin embargo, todavía queda caña por levantar, principalmente en el centro-sur de la provincia, donde las precipitaciones dejaron numerosos campos con suelos saturados y sin condiciones adecuadas para el ingreso de maquinaria agrícola.
Preocupación por la caña que todavía falta cosechar
El encuentro reunió a autoridades del IPAAT y representantes del Comité Regional de Productores Cañeros, quienes analizaron el estado de la campaña y las dificultades que enfrenta el sector.
Durante la reunión, los productores señalaron que las lluvias persistentes condicionaron el ritmo de trabajo, tanto en la cosecha como en el transporte de la materia prima.
Uno de los principales inconvenientes es la imposibilidad de ingresar con maquinaria a determinados campos debido al exceso de humedad en los suelos. Esta situación retrasa las labores y genera preocupación por la cantidad de caña que todavía permanece sin cosechar.
Además, advirtieron que las dificultades actuales podrían extender sus consecuencias más allá de la campaña 2026 y afectar también el desarrollo de la zafra 2027.
Más costos y dificultades para los productores
Las precipitaciones no solamente provocaron demoras en los trabajos, sino que también incrementaron los costos operativos.
Según explicaron los representantes cañeros, las condiciones de los terrenos obligan a trabajar con mayores exigencias para los equipos agrícolas, lo que genera un aumento en el consumo de combustible y un mayor desgaste de la maquinaria.
A esto se suma la preocupación por la situación económica que atraviesan numerosos productores, que deben afrontar compromisos financieros, gastos de cosecha, pagos a proveedores, compra de insumos y obligaciones relacionadas con el personal.
El problema es que estos compromisos deben cumplirse mientras los ingresos esperados se encuentran condicionados por las dificultades para completar la cosecha.
La zafra 2026, pendiente de las condiciones climáticas
Con un avance del 82%, la campaña azucarera todavía tiene un tramo importante por completar. La evolución de las condiciones meteorológicas será determinante para que los productores puedan ingresar nuevamente a los campos y avanzar con las tareas pendientes.
La preocupación del sector está puesta no solamente en terminar la cosecha actual, sino también en evitar que las complicaciones climáticas y económicas tengan un impacto mayor sobre la próxima campaña.
Así, las lluvias se convirtieron en uno de los principales obstáculos de la zafra 2026 en Tucumán, con consecuencias que afectan tanto el ritmo de producción como la economía de los cañeros.



