Crimen en el barrio ATE: investigan un crimen por encargo.

El crimen ocurrió en barrio ATE, al sur de San Miguel de Tucumán. La Fiscalía investiga un posible ataque por encargo.

Sebastián Alfredo Fernández, de 33 años, fue asesinado de un disparo en el pecho mientras estaba sentado en la vereda de su casa. Sus familiares señalaron a una presunta vendedora de drogas como posible instigadora del homicidio: aseguran que habría contratado a dos jóvenes para ejecutarlo y les habría facilitado la motocicleta utilizada en el ataque.

Un nuevo crimen sacude a San Miguel de Tucumán. Sebastián Alfredo Fernández, de 33 años, fue asesinado a balazos este jueves 29 de octubre en el barrio ATE, en la zona sur de la capital tucumana. La principal hipótesis que surgió de las declaraciones de sus familiares apunta a un posible crimen por encargo vinculado con el narcomenudeo.

La Unidad Fiscal de Homicidios I, a cargo del fiscal Pedro Gallo, intervino en la investigación.

El ataque ocurrió alrededor de las 14, cuando Fernández se encontraba sentado en la vereda de su domicilio, ubicado en la manzana 2 del barrio. En ese momento, dos hombres que circulaban en una motocicleta de 110 centímetros cúbicos se acercaron y abrieron fuego sin mediar palabras.

Uno de los disparos impactó en el tórax de la víctima. Sus familiares lo trasladaron de urgencia en un vehículo particular hasta el Hospital Padilla, pero los médicos no pudieron salvarle la vida. El fallecimiento se confirmó a las 14.55.

La sospecha apunta a una presunta vendedora de drogas

Uno de los elementos más delicados de la investigación surgió de las declaraciones de los familiares de Fernández.

Según indicaron ante las autoridades, una mujer a la que identificaron como «Florencia», señalada por ellos como presunta vendedora de drogas, habría contratado a dos jóvenes para asesinarlo.

De acuerdo con esa versión, la mujer les habría proporcionado información para localizar a la víctima y también la motocicleta que utilizaron para cometer el ataque.

Los familiares sostienen que los presuntos ejecutores tendrían problemas de consumo de drogas. Sin embargo, esta hipótesis todavía debe ser corroborada por la investigación judicial y no implica que exista una responsabilidad penal demostrada contra la mujer mencionada.

Vecinos denuncian violencia y disputas por drogas

El homicidio generó preocupación entre los habitantes del barrio ATE. Algunos vecinos describieron un escenario de violencia recurrente y señalaron posibles conflictos relacionados con la venta de estupefacientes y las deudas.

«Vinieron a buscarlo y le dispararon», relató Gustavo Frías, vecino de la zona, al describir la secuencia del ataque.

Otra residente, Jenifer Herrera, expresó su preocupación por la situación de inseguridad y mencionó la versión de que una mujer habría pagado para que mataran a Fernández.

Los testimonios forman parte del contexto que rodea el caso, aunque las circunstancias y el posible móvil del crimen deberán establecerse mediante pruebas.

Qué encontró la Policía en la escena

La Unidad Fiscal de Homicidios I, a cargo del fiscal Pedro Gallo, intervino en la investigación.

Los investigadores Ramón Soria y Germán Díaz supervisaron las tareas periciales junto al Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF).

Durante los trabajos en el lugar, los peritos encontraron dos vainas servidas calibre .22, un proyectil y manchas pardo-rojizas.

Además, la Fiscalía dispuso el relevamiento de cámaras de seguridad y la búsqueda de posibles testigos. La autopsia fue prevista para este viernes con el objetivo de profundizar las pericias sobre las lesiones que provocaron la muerte.

La División Homicidios busca a los responsables

Personal de la División Homicidios, bajo la conducción de los comisarios Susana Monteros, Diego Bernachi y Miguel Carabajal, lleva adelante distintos operativos para identificar y localizar a los autores materiales.

La investigación busca determinar quiénes participaron del ataque, si existió una planificación previa y si hubo una persona que ordenó el asesinato.

El crimen de Sebastián Fernández vuelve a poner en el centro de la preocupación vecinal la violencia armada y las denuncias sobre posibles disputas vinculadas al narcomenudeo en distintos sectores de la capital tucumana.