
Una protesta convocada por redes sociales terminó con comercios saqueados, incendios y enfrentamientos con la policía en el centro de Barcelona. Las autoridades informaron de más de un centenar de detenidos, entre ellos numerosos menores, y abrieron una investigación para identificar a los responsables.
Barcelona vivió una tarde y una noche de tensión el sábado 24 de octubre, cuando una concentración juvenil en el centro de la ciudad derivó en graves disturbios, destrozos en comercios y enfrentamientos con los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica de Cataluña.

Los incidentes se concentraron principalmente en la plaza de Catalunya y sus alrededores, una zona de gran circulación de residentes y turistas. Durante los episodios de violencia se registraron saqueos, escaparates rotos, contenedores incendiados y daños en el mobiliario urbano.
Más de un centenar de detenidos
Las cifras de detenciones se actualizaron durante el domingo. Según informó El País, las autoridades contabilizaron 128 detenidos, de los cuales 72 eran menores de edad. Los responsables de la investigación buscan determinar la participación de cada uno en los hechos.
Los daños al mobiliario urbano fueron estimados en unos 36.000 euros, mientras que las autoridades municipales anunciaron que impulsarán acciones legales contra los responsables de los destrozos.
La actuación policial incluyó intervenciones para dispersar a los grupos violentos y asegurar los alrededores de la plaza. Durante los incidentes, algunos comercios bajaron sus persianas para evitar nuevos daños y proteger a empleados y clientes.

Una convocatoria difundida por redes sociales
La concentración había sido promovida en plataformas digitales bajo consignas contra el sistema y con referencias al movimiento estudiantil francés conocido como Lycées Indignés.
Según las primeras informaciones, los mensajes de convocatoria circularon mediante redes sociales y grupos privados de mensajería. Algunos de ellos alentaban a los participantes a acudir con ropa negra y el rostro cubierto.
Los Mossos d’Esquadra investigan quiénes estuvieron detrás de la organización y la difusión de los mensajes. También buscan establecer si existió una coordinación previa para provocar daños y saquear establecimientos.
Las autoridades distinguen entre el derecho a manifestarse y los actos de violencia registrados durante la jornada.
La Generalitat condenó los hechos
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, condenó los disturbios y sostuvo que la violencia no tiene cabida en la comunidad. También respaldó el trabajo de los efectivos policiales desplegados para proteger a los ciudadanos y los comercios.
Por su parte, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, anunció que el Ayuntamiento actuará legalmente contra quienes resulten responsables de los daños.
La investigación continúa para identificar a los participantes y esclarecer cómo una convocatoria difundida por internet terminó en una sucesión de saqueos, incendios y enfrentamientos en uno de los sectores más concurridos de la capital catalana.



