
A diez días de la desaparición del docente rural de 59 años, los rescatistas concentran el operativo en quebradas y laderas de difícil acceso. La principal hipótesis es que sufrió una caída accidental que le impidió regresar por sus propios medios. Drones térmicos, cuerdas y un helicóptero participan de la búsqueda en la montaña tucumana.
La búsqueda de Raúl Moyano, el docente rural oriundo de Bariloche que desapareció en el cerro Ñuñorco Grande, continúa con un operativo intensivo en sectores de alta complejidad geográfica. Al cumplirse diez días desde su desaparición, los equipos de rescate concentran sus esfuerzos en quebradas profundas, cañadones y laderas escarpadas.
Diez días sin noticias del docente desaparecido
La principal hipótesis de los investigadores es que el excursionista, de 59 años, pudo haber resbalado y caído en una quebrada de la que no habría logrado salir.
Hernán Parajón, referente de la Fundación Cumbres Andinas y coordinador del operativo, explicó que las tareas se enfocan en zonas de difícil acceso, donde la vegetación tupida y la niebla complican la visibilidad y el desplazamiento de los rescatistas.
Según señaló, la posibilidad de una caída accidental es actualmente la línea de búsqueda más fuerte, aunque el paradero del docente todavía no fue confirmado.
Drones térmicos, cuerdas y un helicóptero en el operativo
El despliegue de rescate incluye a efectivos del Grupo CERO, que trabajan con arneses y cuerdas para acceder a precipicios y sectores de riesgo.
Además, cuatro drones equipados con cámaras térmicas y un helicóptero recorren áreas alejadas para ampliar el rastrillaje y detectar posibles indicios.
Las condiciones del terreno representan uno de los principales obstáculos para los equipos, ya que las quebradas y laderas presentan sectores con vegetación cerrada, pendientes pronunciadas y visibilidad reducida.
Parajón destacó que Moyano tenía experiencia en montaña y llevaba elementos básicos de supervivencia, entre ellos una linterna, un cuchillo y un encendedor. También indicó que había disponibilidad de agua en la zona.
Sin embargo, la experiencia del excursionista y el equipamiento que llevaba no eliminan los riesgos de un accidente en un terreno de estas características.
Qué revelaron las últimas señales del celular de Raúl Moyano
Los registros tecnológicos aportaron datos importantes para reconstruir los últimos movimientos conocidos del docente.
De acuerdo con la información difundida sobre el operativo, Moyano llegó a la cima del cerro Ñuñorco Grande, a unos 3.300 metros sobre el nivel del mar, el lunes 12 de octubre. Desde allí envió material audiovisual a sus familiares.
Su plan inicial contemplaba descender por la zona de El Mollar. Sin embargo, una antena de telefonía registró señal de su dispositivo móvil el miércoles siguiente en la ladera sudeste de la montaña.
Ese registro constituye una referencia para los investigadores, ya que podría indicar que el teléfono volvió a encenderse después de que el excursionista alcanzara la cumbre. No obstante, la señal por sí sola no permite establecer con certeza su ubicación exacta ni confirmar qué ocurrió.
Por ese motivo, los rescatistas continúan revisando los sectores vinculados con los registros disponibles y las posibles rutas de desplazamiento.
La dificultad del terreno complica la búsqueda en el Ñuñorco Grande
El cerro Ñuñorco Grande presenta sectores donde el acceso resulta complejo incluso para personas con experiencia en actividades de montaña.
La combinación de quebradas profundas, laderas empinadas, vegetación densa y cambios en la visibilidad dificulta tanto el rastreo desde tierra como la detección aérea.
Desde la coordinación del operativo remarcaron la importancia de no subestimar los riesgos de la zona, incluso para excursionistas experimentados.
Mientras continúan las tareas, los equipos especializados mantienen como prioridad revisar los puntos de difícil acceso y las áreas que coinciden con los indicios reunidos durante la investigación.
La búsqueda continúa sin una ubicación confirmada
A diez días de la desaparición de Raúl Moyano, la hipótesis de una caída accidental orienta buena parte del operativo en el cerro Ñuñorco Grande. Los datos del teléfono celular, los últimos registros de su recorrido y las características del terreno ayudan a delimitar las zonas de búsqueda.
Por el momento, no se confirmó el paradero del docente. Los rescatistas continúan trabajando en una de las áreas más complejas de la montaña tucumana, con el objetivo de encontrar nuevos indicios que permitan avanzar en la investigación.



