Súper Niño: 900.000 vacas en riesgo en el Litoral.

En Santa Fe, la situación es especialmente delicada. Las zonas ribereñas concentran alrededor de 710.000 cabezas de ganado y el departamento San Javier reúne cerca de 260.000 animales expuestos.

La crecida de los ríos Paraná y Uruguay mantiene en alerta a productores de Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes. Los campos anegados obligan a trasladar animales, elevan los costos y amenazan la producción ganadera.

La crecida de los ríos encendió las alarmas en el Litoral argentino. Más de 900.000 cabezas de ganado están expuestas al avance del agua en islas y campos bajos, mientras los productores trabajan contra reloj para trasladar los animales a terrenos más elevados. Las lluvias previstas y el escenario climático asociado al fenómeno de El Niño aumentan la preocupación por el impacto que podría tener la emergencia sobre la actividad ganadera.

Crisis ganadera en el Litoral.
Santa Fe, una de las zonas más comprometidas

En Santa Fe, la situación es especialmente delicada. Las zonas ribereñas concentran alrededor de 710.000 cabezas de ganado y el departamento San Javier reúne cerca de 260.000 animales expuestos. El avance del agua reduce las superficies de pastoreo, dificulta el traslado de la hacienda y obliga a buscar campos alternativos. A esto se suman los mayores gastos de transporte, alimentación y alquiler de terrenos para resguardar los animales.

El río Paraná alcanzó los 4,86 metros en San Javier el 14 de octubre, después de subir 46 centímetros desde fines de septiembre. En distintas zonas, los productores aceleran los operativos para evitar que la hacienda quede aislada. En Romang, incluso utilizan barcazas para retirar animales de las islas.

La emergencia también dejó una víctima fatal. En Villa Ocampo, un productor rural de 70 años murió ahogado mientras intentaba reorientar un animal durante las tareas de traslado de ganado en una zona inundada.

Traslados urgentes y costos en aumento

Ante la situación, el Gobierno de Santa Fe habilitó el Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte (ROPECA), una herramienta que permite vincular a productores que necesitan pasturas, terrenos o logística con quienes pueden ofrecer esos recursos.

También se estableció un mecanismo excepcional para los traslados urgentes. Cuando no sea posible tramitar previamente el Documento de Tránsito Electrónico del Senasa, los productores pueden iniciar el viaje con autorización policial y regularizar la documentación dentro de las 48 horas posteriores a la llegada.

Entre Ríos y Corrientes también están en alerta

La creciente afecta además a Entre Ríos y Corrientes, donde se realizan operativos para retirar animales de islas y terrenos bajos. La disponibilidad de embarcaciones, camiones y campos altos se convirtió en un factor decisivo para evitar pérdidas.

Si las inundaciones se prolongan, el impacto podría ir más allá de los animales evacuados. La pérdida de pasturas, los gastos extraordinarios y las posibles ventas anticipadas amenazan la rentabilidad de los establecimientos ganaderos.

La emergencia pone a prueba la prevención

El escenario vuelve a poner en primer plano la necesidad de planificación, infraestructura hídrica y coordinación entre las autoridades y los productores. Las evacuaciones permiten reducir riesgos, pero demandan recursos y una logística cada vez más compleja a medida que avanza el agua.

La alerta está encendida en el Litoral: miles de productores deben proteger sus rodeos mientras intentan sostener la actividad en medio de la incertidumbre climática.