El fenómeno climático podría extender las condiciones favorables para la reproducción del mosquito transmisor del dengue. En Tucumán, la presencia de huevos de Aedes aegypti durante el invierno y el pronóstico de más lluvias y calor encendieron las alertas sanitarias de cara al verano 2026-2027.
El fenómeno conocido como Súper Niño vuelve a poner en alerta a Tucumán. Las previsiones de temperaturas elevadas y mayores precipitaciones podrían modificar el comportamiento habitual del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, el zika y la chikungunya.
Preocupación: huevos y larvas
La preocupación no responde únicamente al pronóstico climático. En San Miguel de Tucumán, el monitoreo municipal detectó huevos del mosquito durante el invierno, una señal que genera inquietud ante la llegada de los meses más cálidos y lluviosos.
La Municipalidad realiza un seguimiento semanal mediante 31 sitios centinela distribuidos en la ciudad. Los registros mostraron que el mosquito no desapareció durante la temporada fría, lo que podría prolongar el período de riesgo.
Más calor y lluvia: condiciones favorables para el mosquito
El aumento de las temperaturas puede acelerar el ciclo de vida del Aedes aegypti, mientras que las lluvias favorecen la aparición de recipientes con agua acumulada, donde el insecto deposita sus huevos y se desarrollan las larvas.
El secretario ejecutivo médico del Siprosa, Miguel Ferre Contreras, advirtió que el fenómeno de El Niño podría extender la temporada de dengue en la provincia. También señaló que podrían registrarse temperaturas inusualmente altas para octubre, similares a las habituales de enero.
La transmisión depende también de la circulación del virus, la presencia del mosquito y otros factores epidemiológicos.
El interior de Tucumán
En el interior de Tucumán, la combinación de lluvias intensas, temperaturas elevadas y crecidas de ríos y arroyos podría agravar los riesgos durante la próxima temporada.
Las localidades cercanas a cauces de agua, las zonas bajas y las comunidades con problemas de drenaje quedan especialmente expuestas a inundaciones, anegamientos y daños en caminos e infraestructura. A este escenario se suma el riesgo sanitario: el agua acumulada después de las precipitaciones puede generar nuevos criaderos del mosquito transmisor del dengue, mientras que las dificultades para acceder a servicios básicos complican las tareas de prevención.
La pregunta es si el Gobierno provincial está preparado para responder antes de que la emergencia golpee a las familias. La prevención no puede limitarse a anuncios ni activarse cuando el agua ya ingresó a las viviendas.
Hace falta limpiar canales y desagües, mantener los caminos, monitorear los ríos, reforzar las alertas tempranas y garantizar asistencia sanitaria en las zonas más vulnerables. Sin planificación y obras preventivas sostenidas, las lluvias podrían volver a exponer las falencias de infraestructura y dejar a numerosas comunidades del interior frente a consecuencias evitables.
En Tucumán, la llegada del Súper Niño plantea un desafío sanitario que exige vigilancia, prevención sostenida y participación de la comunidad.




