Otros $20,5 millones para la organización «Esperanza y Fraternidad»

Dos subsidios, $41 millones y demasiadas preguntas.

Redacción Central de La Pluma Viral.

El Gobierno de Tucumán volvió a otorgar $20.500.000 a requerimiento de “Esperanza y Fraternidad”. La misma organización ya había recibido otros $20.500.000 en agosto. La pregunta es inevitable: ¿qué pasó con la rendición del subsidio anterior?

El Estado tucumano vuelve a poner dinero sobre la mesa.

Mediante el Decreto N.º 2.214/14, correspondiente al Expediente N.º 993/200-O-2026, el Gobierno provincial dispuso un nuevo subsidio de $20.500.000 a requerimiento de la organización social “Esperanza y Fraternidad”.

Pero el dato que llama la atención es que no sería la primera asistencia millonaria otorgada a la misma organización durante 2026.

El pasado 3 de agosto, mediante el Decreto N.º 1.758/14, expediente 798/200-O-2026, la Provincia ya había dispuesto otros $20.500.000, también a requerimiento de “Esperanza y Fraternidad”.

Es decir: en apenas dos meses, aparecen dos subsidios de $20,5 millones cada uno. $41 millones en total.

Si el primer subsidio ya fue otorgado, pagado y ejecutado, ¿Dónde está la rendición?

  • ¿Se presentó la documentación correspondiente?
  • ¿Quién controló el destino de los fondos?
  • ¿La segunda asistencia fue autorizada después de comprobar la correcta utilización de la primera?

Los decretos publicados permiten comprobar los dos desembolsos, pero no surge de esas normas una constancia de que la rendición del primer subsidio haya sido aprobada antes de disponer el segundo. Esto no significa que no exista una rendición por otra vía administrativa; significa que la sociedad debería poder acceder fácilmente a esa información cuando se trata de $41 millones provenientes del Tesoro provincial.

https://laplumaviral.com/el-festival-de-los-subsidios-mas-de-20-millones-para-la-organizacion-esperanza-y-fraternidad/

Dos subsidios, $41 millones y demasiadas preguntas

La situación adquiere todavía mayor relevancia en un contexto económico en el que familias y comerciantes tucumanos denuncian el peso de las tarifas y el deterioro de sus ingresos.

Mientras el ciudadano común tiene que justificar cada gasto de su bolsillo, cuando se trata de recursos públicos también debería existir una explicación clara, documentada y verificable.

La cuestión no es cuestionar que una persona pueda necesitar asistencia.

La cuestión es saber cómo se decide quién recibe, cuánto recibe, quién controla y cuándo se rinde cuenta.

Porque si una organización recibe $20,5 millones, y poco tiempo después vuelve a recibir otros $20,5 millones, la pregunta es absolutamente legítima:

¿Primero se controla la rendición y después se vuelve a entregar, o primero se entrega nuevamente y después se verá?

Los números están en los decretos oficiales.

  • $20,5 millones en agosto.
  • $20,5 millones nuevamente en septiembre.
  • $41 millones en total.**

Ahora falta conocer la parte más importante: la rendición y el control de esos recursos públicos.