Milei elevó la deuda externa hasta un récord no visto en 23 años.

Los pasivos externos argentinos alcanzaron los 327.855 millones de dólares.

El FMI continúa siendo uno de los principales acreedores de Argentina. El vínculo financiero se retomó en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, con un acuerdo que fue ampliado en 2022 

El gobierno de Javier Milei, que asumió el poder bajo la promesa de solucionar la crisis económica mediante un plan de ajuste y saneamiento financiero, elevó la deuda externa del país hasta un máximo nominal no visto en al menos veintitrés años.

Al cierre del segundo trimestre de 2026, los pasivos externos argentinos alcanzaron los 327.855 millones de dólares, lo que refleja un incremento trimestral de 4.724 millones de dólares y complica las perspectivas de salida a corto plazo para la economía nacional.

Este incremento representa una subida del 1,5% frente al primer trimestre del año y sitúa el peso de la deuda externa en 44,9% del producto interno bruto, indicador que se ubicó en 729.669 millones de dólares al término del periodo. Analistas y sectores económicos advierten que este volumen de compromisos limita el margen de maniobra del Estado y profundiza la vulnerabilidad macroeconómica de Argentina.

El impacto del sector público y los acreedores

El principal motor de este repunte provino del Gobierno nacional, cuyo pasivo externo aumentó en 6.534 millones de dólares durante el trimestre. En contraste, el endeudamiento externo del Banco Central descendió en 1.527 millones de dólares, mientras que las sociedades no financieras, los hogares y las instituciones sin fines de lucro redujeron conjuntamente sus obligaciones en 321 millones, y las sociedades financieras hicieron lo propio en 48 millones.

Dentro de la estructura de acreedores, los compromisos con organismos multilaterales ascendieron a 97.572 millones de dólares entre abril y junio.

El Fondo Monetario Internacional se consolidó nuevamente como el principal acreedor de Argentina al concentrar 57.705 millones de dólares, seguido por el Banco Interamericano de Desarrollo con 18.806 millones de dólares, consolidando una pesada carga financiera ampliada en el actual ciclo de gestión.