Alter SAIC, una empresa de Berazategui dedicada a la producción de tejidos y telas para distintas industrias, inició un proceso de cierre luego de atravesar meses de suspensiones y caída en las ventas. Los trabajadores denuncian que no cobraron las indemnizaciones y reclaman sueldos, aguinaldos y otras sumas adeudadas.
Una empresa textil con 56 años de trayectoria cerró sus puertas en Berazategui y despidió a unos 40 trabajadores. Se trata de Alter SAIC, firma dedicada a la tejeduría y tintorería industrial que abastecía a grandes marcas y producía tejidos de punto y telas destinadas a trajes de baño, indumentaria deportiva, lencería, corsetería, decoración y marroquinería.
La compañía contaba con 103 trabajadores y, según los empleados, atravesaba una crisis que se profundizó durante los últimos meses. La empresa atribuyó su situación a la caída de las ventas, la apertura de las importaciones, la disminución del consumo, el incremento de los costos operativos y las dificultades para acceder a financiamiento.
Despidos y meses de suspensiones
Uno de los trabajadores despedidos, Juan Benítez, quien llevaba 16 años en la empresa, relató a Mundo Gremial que los problemas comenzaron a agravarse en diciembre de 2025, cuando se iniciaron suspensiones que se extendieron hasta mediados de julio de 2026.
Posteriormente, la empresa presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), aunque, de acuerdo con el relato de los trabajadores, la presentación no fue aprobada por falta de documentación.
El 24 de julio, la firma despidió a cerca de 30 empleados y, según denunciaron los trabajadores, tampoco abonó las indemnizaciones correspondientes.
La actividad de la planta continuó durante ese período con una dotación reducida, hasta que el 16 de septiembre el propietario de la empresa, Antonio Trinca, reunió a los trabajadores y comunicó que la compañía no podía continuar con sus operaciones.
Según el testimonio de Benítez, en esa reunión se informó además que se había solicitado la convocatoria de acreedores.
La empresa habló de una caída del 68% en las ventas
En los telegramas de despido, Trinca definió la situación de la compañía como de “insolvencia operativa” y sostuvo que durante los 12 meses anteriores se había producido una caída constante del 68% en las ventas.
La empresa también vinculó la crisis con el contexto económico y productivo del sector, principalmente por la apertura de las importaciones, la caída del consumo interno, el aumento de los costos y las dificultades de financiamiento.
De acuerdo con datos difundidos por Mundo Gremial, la venta promedio de telas de producción propia de Alter SAIC cayó un 42%, al pasar de 37.516 kilos a 21.242 kilos entre 2025 y abril de 2026.
En tanto, la actividad de tintorería a fason registró una disminución todavía mayor: los kilos procesados pasaron de 27.419 a 8.625, lo que representa una contracción del 68%.
Los trabajadores reclaman indemnizaciones
Los trabajadores despedidos aseguran que la empresa les comunicó que, para intentar cobrar las sumas adeudadas, deberían iniciar acciones legales y esperar una eventual venta del predio de la compañía.
Actualmente, los aproximadamente 40 trabajadores despedidos en septiembre esperan cobrar las indemnizaciones correspondientes.
A ellos se suman otros 25 trabajadores despedidos anteriormente, que, según las denuncias sindicales y de los empleados, tampoco habrían recibido las indemnizaciones.
Los trabajadores reclaman además el pago de sueldos, aguinaldos e indemnizaciones y anticiparon que continuarán realizando protestas para exigir el cumplimiento de esas obligaciones.
Denuncias de la Asociación Obrera Textil
La Asociación Obrera Textil (AOT), Delegación Sud, difundió un comunicado en el que cuestionó el accionar de la empresa y de su propietario.
El gremio denunció que, luego de la presentación del concurso preventivo, trabajadores habrían sido presionados para cargar camiones con mercadería. Según la organización sindical, la explicación recibida fue que esos productos serían vendidos para obtener recursos destinados al pago de otra quincena.
Estas afirmaciones corresponden a la denuncia realizada públicamente por la organización gremial y forman parte del conflicto que mantienen los trabajadores con la empresa.
El conflicto continúa
El cierre de Alter SAIC se produce después de meses de suspensiones, despidos y una fuerte reducción de la actividad productiva.
Mientras los trabajadores reclaman las sumas que consideran adeudadas, la situación de la empresa queda vinculada al proceso concursal y a las eventuales acciones legales que puedan iniciar los empleados.
Los despedidos sostienen que continuarán con las protestas hasta obtener respuestas sobre el pago de salarios, aguinaldos e indemnizaciones.
Una empresa con más de medio siglo de historia
Alter SAIC llevaba 56 años de actividad en Berazategui y se había especializado en la fabricación y procesamiento de tejidos para indemnizaciones y expone nuevamente las dificultades que atraviesa parte del sector textil argentino, en un contexto marcado por cambios en el consumo, distintos segmentos de la industria.
Su cierre deja a decenas de trabajadores a la espera de una resolución sobre las indemnizaciones y expone nuevamente las dificultades que atraviesa parte del sector textil argentino, en un contexto marcado por cambios en el consumo, importaciones y reducción de la actividad productiva.




