Aguilares solicitó un salvataje de $3.155 millones en plena crisis del bolsillo.

Gimena Mansilla Intendenta de Aguilares

La situación económica de Tucumán vuelve a quedar expuesta a través de las propias cuentas del Estado. Mientras miles de familias deben estirar el salario hasta el día 20, recurrir a la tarjeta, endeudarse o incluso desprenderse de bienes para poder comprar alimentos, distintos municipios de la provincia necesitan asistencia financiera para afrontar sus obligaciones.

En el caso de Aguilares, aparece una cifra que obliga a mirar con atención: $3.155.711.412,78 en concepto de asistencia financiera reintegrable.

¿Cuándo deberá devolver ese dinero el municipio y bajo qué condiciones?

El término “reintegrable” deja establecido que no se trata, en principio, de un aporte definitivo. Es decir, los fondos deberían regresar a las arcas correspondientes. Pero el punto que genera dudas es otro: no queda claramente expuesto, en la información difundida, el cronograma de devolución, la cantidad de cuotas, los plazos ni los montos que deberá reintegrar Aguilares.

¿Cuánto dinero terminará devolviendo Aguilares y en qué fecha comenzará a hacerlo?

Porque una asistencia de más de $3.155 millones no es una cifra menor para las finanzas públicas. Si el Estado provincial pone esos recursos a disposición de un municipio, resulta razonable que los ciudadanos puedan conocer las condiciones completas de la operación.

La letra chica que todos deberían conocer

No alcanza con informar que la asistencia es “reintegrable”. También debería conocerse:

  • Plazo total para la devolución.
  • Fecha del primer reintegro.
  • Cantidad de cuotas.
  • Monto de cada cuota.
  • Si existe actualización o algún tipo de interés.
  • Qué recursos municipales serán afectados al pago.
  • Qué ocurre si el municipio no cumple con el reintegro.

La transparencia no debería terminar en el anuncio del monto recibido.

En momentos en que los recursos públicos son escasos y los municipios recurren a asistencia financiera para afrontar sus obligaciones, la ciudadanía tiene derecho a conocer no solamente cuánto dinero se entrega, sino también cuánto, cuándo y bajo qué condiciones volverá a las arcas públicas.

$3.155 millones no son solamente un número en un expediente. Son recursos públicos. Y cada peso prestado debería tener una fecha y una condición clara de devolución.

Una provincia donde el dinero no alcanza

Mientras el Estado provincial debe asistir financieramente a municipios para que puedan cumplir con sus obligaciones, en los hogares tucumanos la realidad cotidiana es otra: el salario se termina antes que el mes.

La pregunta inevitable es qué está ocurriendo con las finanzas municipales si, mes tras mes, aparecen pedidos de asistencia por cifras de cientos o miles de millones de pesos.

En conjunto, se trata de miles de millones de pesos que deben salir de las arcas provinciales para sostener las cuentas municipales.

¿Quién sostiene a quién?

El problema de fondo no es solamente cuánto dinero recibe un municipio. La discusión pasa por otro lugar: ¿por qué las administraciones municipales necesitan asistencia financiera recurrente para funcionar?

Si los municipios no logran sostener sus gastos con sus recursos habituales, la dependencia del Tesoro provincial termina convirtiéndose en una rueda que se repite.

Y mientras esa rueda gira, el ciudadano común observa desde afuera.

  • El trabajador que llega al supermercado y debe elegir qué producto dejar.
  • El jubilado que cuenta los billetes antes de pagar.
  • La familia que posterga una reparación porque no puede afrontarla.
  • El comerciante que ve caer el consumo.

Para ellos no existe una asistencia financiera de miles de millones.

¿Cuánto tiempo puede sostenerse una provincia donde el Estado necesita asistir al Estado, mientras las familias necesitan hacer milagros para llegar al día 20?