El exgobernador elevó la tensión política y cuestionó el rumbo de la gestión provincial. Acusó al oficialismo de acompañar políticas que, según planteó, golpean a trabajadores, jubilados, la educación, la salud y el aparato productivo.
La interna política tucumana volvió a subir varios grados. Juan Manzur salió al cruce de las declaraciones de Lisandro Catalán y lanzó una dura respuesta contra el funcionario nacional y el gobernador Osvaldo Jaldo, a quienes ubicó como parte del mismo espacio de poder y responsables del actual rumbo político.

En una publicación difundida en redes sociales, Manzur evitó cualquier tono conciliador y planteó que su posición se basa “en la realidad y en los hechos”. En ese marco, sostuvo que Catalán y Jaldo “forman parte del mismo equipo de trabajo”, y que ambos han acompañado las mismas leyes, medidas y decisiones políticas.
El cuestionamiento fue directo: según Manzur, esas políticas significaron un ajuste que impactó sobre trabajadores, jubilados y sectores productivos.
“No hable de futuro”
Uno de los pasajes más contundentes del mensaje fue cuando Manzur le pidió a Catalán que dejara de hablar del futuro y mirara el presente.
“No hable de futuro, señor Catalán. Usted y Jaldo son el presente.”
A partir de allí, el exgobernador cargó contra la gestión y sostuvo que el Gobierno está “cerrando las industrias, desfinanciando la educación y la salud pública, ajustando brutalmente a los jubilados y empeorando el poder adquisitivo de los argentinos”.
Manzur también tomó una expresión utilizada por Catalán —“ahora en serio”— para devolvérsela políticamente y exigir explicaciones.
“Debe dar las explicaciones, ‘en serio’, de qué es lo que está haciendo su Gobierno”.
El mensaje que apunta directamente a Jaldo
La respuesta de Manzur no quedó limitada a Catalán. Al mencionar reiteradamente a Jaldo, el dirigente volvió a instalar una discusión central dentro del peronismo tucumano: la relación política entre el Gobierno provincial y el espacio libertario nacional.
Manzur cuestionó que quienes integran o respaldan determinadas políticas intenten presentarse como una alternativa de futuro cuando, según su interpretación, son parte de las decisiones que hoy generan malestar social. El dirigente también afirmó que existe un creciente cansancio ciudadano.
“La gente está harta. No solamente harta; sino que ya no puede más, no puede seguir viviendo así”.
“Hágalo de verdad”.
En otro tramo particularmente político, Manzur cuestionó el discurso oficial sobre las recorridas por la provincia y lanzó un desafío a Catalán:
“No use como slogan que ‘está recorriendo toda la provincia’. Hágalo de verdad”.
Y agregó que, si efectivamente se recorren las distintas localidades tucumanas, podrán observarse “las consecuencias que están sufriendo los tucumanos por las políticas que usted y Jaldo apoyan”.
El mensaje deja así una lectura política evidente: Manzur intenta correr el eje de la discusión desde las promesas hacia las consecuencias concretas de las decisiones de gobierno, colocando a Catalán y Jaldo en el centro de sus cuestionamientos.
Una interna que vuelve a quedar implícita
La publicación representa además una señal de que la disputa política en Tucumán está lejos de cerrarse. Manzur vuelve a ocupar un lugar activo en la discusión pública y confronta abiertamente con dirigentes que forman parte del esquema de poder actual.
Mientras el oficialismo busca sostener su gestión y proyectar futuro político, el exgobernador eligió otra estrategia: señalar responsabilidades, cuestionar alianzas y exigir explicaciones.
La pelea, por ahora, se libra en las redes. Pero detrás de las publicaciones hay algo mucho más profundo: la disputa por quién tiene autoridad para hablar en nombre del futuro político de Tucumán.



