Crisis imparable: Cerró una importante fábrica bonaerense.

La paralización no implica, por ahora, un cierre definitivo de las instalaciones. Coopershoes.

La empresa brasileña Coopershoes, que fabricaba calzado para marcas como Converse, Grimoldi y Pony, dejó de producir en su planta del Parque Industrial de Las Flores, provincia de Buenos Aires, y desvinculó a los últimos trabajadores vinculados a las tareas productivas.

Según informaron desde el municipio, actualmente la compañía mantiene nueve empleados administrativos, mientras continúa afrontando los gastos de mantenimiento, impuestos y patentes de las instalaciones.

La paralización no implica, por ahora, un cierre definitivo de las instalaciones. Coopershoes.

Por el momento, Coopershoes no prevé desprenderse de la planta. El responsable de la firma en Argentina, Markus Heyden, comunicó a funcionarios municipales que la intención es conservar las instalaciones durante 2027 y analizar una eventual reapertura si mejoran las condiciones para producir en el país.

De 380 trabajadores a una planta sin producción

La actividad de la fábrica se redujo de manera progresiva durante los últimos años. A comienzos de 2023, Coopershoes contaba con alrededor de 380 trabajadores en Las Flores, mientras que estimaciones sindicales ubicaban el plantel en 322 empleados hacia fines de ese año. La disminución de los pedidos derivó posteriormente en suspensiones y despidos, hasta reducir la dotación a trabajadores administrativos y de producción.

Desde UTICRA señalaron que el deterioro de la actividad se profundizó desde fines de 2023 y que la situación se agravó con la caída de los pedidos de las principales marcas.

Uno de los principales clientes era Converse. Según explicó el dirigente gremial Darío Coronel, los pedidos pasaron de unos 38.000 pares mensuales a aproximadamente 18.000, antes de desaparecer por completo. Posteriormente también se redujeron o discontinuaron los encargos de Grimoldi y Pony.

Una planta que llegó a producir 1,5 millones de pares

Coopershoes fue fundada en 1998 en Picada Café, en el estado brasileño de Rio Grande do Sul. En 2008 desembarcó en Argentina y abrió en Las Flores su primera planta fuera de Brasil. Con el tiempo, la fábrica amplió sus instalaciones y se convirtió en una de las principales fuentes de empleo industrial de la localidad, que tiene alrededor de 27.000 habitantes.

En 2011, durante la inauguración de una nueva nave, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner visitó la planta. En ese momento, la producción había pasado de unos 150.000 pares a 1,51 millones de pares.

La planta seguirá en manos de la empresa

La paralización no implica, por ahora, un cierre definitivo de las instalaciones. Coopershoes prevé conservar la planta durante 2027 mientras afronta sus costos de mantenimiento y analiza la evolución de las condiciones económicas.

Según lo comunicado a las autoridades municipales, si el escenario permite retomar la producción, la empresa contempla la posibilidad de reabrir la fábrica y volver a contratar trabajadores.