Raquel Graneros: lujo, pobreza y una gestión bajo la lupa.

Graneros necesita menos lujo, menos discursos y mucha más transparencia.

Redacción La Pluma Viral:

En Graneros, la distancia entre la realidad de los vecinos y el estilo de vida que se le atribuye a su intendenta, Raquel Graneros, resulta difícil de ignorar.

Mientras numerosas familias enfrentan carencias y todavía recuerdan las consecuencias de los temporales y las inundaciones, la jefa municipal quedó envuelta en una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, a partir de denuncias que cuestionan la adquisición de dos terrenos en el exclusivo country Las Yungas, en Yerba Buena, por una suma denunciada superior al millón de dólares. La causa continúa bajo investigación y la defensa de la intendenta niega las acusaciones.

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La imagen de las lujosas gafas que circula en redes puede parecer apenas un detalle, pero se convirtió en un símbolo de una discusión mucho más profunda: ¿cómo puede explicarse semejante contraste entre el poder y la vida cotidiana de quienes gobiernan y las necesidades de quienes son gobernados?

Graneros ha sido señalado como uno de los territorios con mayores niveles de pobreza y vulnerabilidad de Tucumán.

Un informe citado por medios locales ubica en 46% la proporción de hogares con pobreza multidimensional, una medición que contempla no solamente ingresos, sino también condiciones habitacionales, educación y acceso a servicios.

Raquel Graneros Intendenta del Dpto. Graneros.

Y mientras los vecinos reclaman obras, asistencia y soluciones, la gestión municipal también quedó cuestionada por la respuesta frente a las inundaciones.

Después del temporal, un grupo de vecinas salió a reclamar asistencia frente a la Municipalidad. La protesta terminó en una causa judicial contra diez mujeres, quienes fueron imputadas por amenazas a partir de una denuncia vinculada a la intendenta y su madre.

Vecinas de Graneros damnificas por el temporal de lluvia y denunciadas por Raquel Graneros.

 ¿Qué ocurrirá cuando vuelva a llover con fuerza?

Desde el municipio se han anunciado y ejecutado trabajos para afrontar los problemas que generan las lluvias. Pero la verdadera prueba no estará en los anuncios ni en las fotografías de las obras: estará cuando llegue el próximo temporal y los vecinos comprueben si realmente funcionan.

Porque si las obras fueron suficientes, deberán resistir. Y si no lo fueron, serán los vecinos quienes vuelvan a pagar las consecuencias.

¿Volverán a ser los damnificados quienes terminen frente a la Justicia por reclamar, mientras la gestión municipal se desentiende de las consecuencias?

La situación ya generó críticas políticas. El gobernador Osvaldo Jaldo sostuvo públicamente que, ante la denuncia contra la intendenta, debe presentarse ante la Justicia y responder los interrogantes que correspondan.

Graneros necesita menos lujo, menos discursos y mucha más transparencia.

Necesita saber cuánto se gastó, qué obras se hicieron, cuánto costaron, quién las ejecutó y, fundamentalmente, si van a proteger a los vecinos cuando vuelva el agua.

Porque en un municipio donde las necesidades son enormes, cada peso público debería traducirse en una obra, un servicio o una solución.

Y mientras los vecinos cuentan las pérdidas después de cada inundación, la pregunta que queda flotando es brutalmente simple:

¿Quién está viviendo mejor: la intendenta o el pueblo que gobierna?