¿Dónde vive realmente Lisandro “Chupete” Catalán?

La profunda crisis del partido de Milei en Tucumán, Lisandro “Chupete” Catalán y el Diputado Nacional Federico Pelli, imputados por falsear y/o manipular datos relacionados a sus domicilios

Por Redacción Central la Pluma Viral

La política argentina tiene esa extraña capacidad de doblar la realidad. A veces, la dobla tanto que los mapas parecen sugerir cosas que, en la práctica, no son. Y si no, que lo digan los vecinos de la calle Italia al 757, en San Miguel de Tucumán. Allí, en un inmueble que para muchos funciona más como una sede partidaria que como un hogar cálido, figura declarada el domicilio de Lisandro Catalán, actual Director Titular de YPF y ex hombre fuerte del Ministerio del Interior.

Obra de arte denominación: “hombre-bebé”, dentro del corralito vigilado por la caricatura de la autoridad gubernamental con todos sus atributos de mando, quien controla la situación y pisa el águila de «La Libertad Avanza», atravesada por una espada que le ha producido herida mortal.
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Pero, ¿se puede vivir en una oficina? ¿O es, acaso, una «residencia estratégica”? Este medio dio la primicia, desnudando que “Chupete” Catalán no calificaba para ningún cargo justamente por su falta de residencia en Tucumán.
Una denuncia penal puso la lupa sobre este detalle técnico que, en política, suele ser la diferencia entre un candidato legítimo y un forastero. Según la presentación judicial, la dirección tucumana sería apenas una cáscara legal. La realidad, según la denuncia, estaría a cientos de kilómetros, en la provincia de Buenos Aires, puntualmente en el partido de San Martín.

¿Por qué es importante esto?

Porque para ser gobernador en Tucumán, hace falta algo más que ganas: hace falta, efectivamente, vivir ahí.

Declaración jurada del mes de junio del año 2026 que da cuenta del domicilio de Catalán en Buenos Aires.

La trama cobra color (y un toque de ironía) al contrastar los papeles con la propia voz del protagonista. En una reciente aparición en el programa El Avispero, el propio Catalán admitió ante cámaras que vive en Buenos Aires. Sin bien lloro y pareció quebrado ante las cámaras, habló del «esfuerzo personal y familiar» que le implica trasladarse y «venir a Tucumán» para cumplir con sus deberes políticos.

Catalán y Jaldo: una mano lavaba la otra. Fin.

Es una confesión que desarma cualquier arquitectura legal. Por un lado, los documentos dicen una cosa; por el otro, la realidad dice exactamente la contraria.

Estamos ante el clásico caso del domicilio «a medida». La Justicia ahora deberá determinar si esa declaración de domicilio en el corazón de San Miguel de Tucumán fue un error de tipeo, una omisión involuntaria, o una maniobra para construir artificialmente un perfil localista con miras a un sillón provincial.

Ante la mirada distendida de un Osvaldo Jaldo que ha batido a su enemigo, evita el llanto del presidente del partido La Libertad Avanza Tucumán, Lisandro Catalán colocándole un chupete de consuelo.

Mientras tanto, en la calle Italia 757, la persiana sigue baja y la política, como siempre, sigue haciendo malabares con la geografía. Porque al final, en Argentina, vivir donde uno dice que vive es, quizás, el pedido más difícil de todos.