La posible coincidencia entre el fenómeno de El Niño y la tradicional tormenta de Santa Rosa encendió las alarmas ante la posibilidad de lluvias más intensas hacia fines de agosto y durante las primeras semanas de septiembre.
¿Tucumán está realmente preparado para soportar un nuevo episodio de lluvias extraordinarias?
El ministro Nazur aseguró haber ejecutado las obras necesarias, precisamente con la expectativa de que el fenómeno de El Niño pueda generar un incremento de las precipitaciones. Ahora llegará la hora de la verdad: el clima pondrá a prueba cada obra, cada canal, cada desagüe y cada decisión tomada.
Porque si las lluvias se intensifican, no habrá margen para improvisaciones ni excusas. Si las obras funcionan, deberán demostrarlo en el terreno. Y si vuelven las calles inundadas, los barrios anegados y los vecinos afectados, la pregunta será inevitable: ¿se hizo realmente lo necesario?
La tormenta de Santa Rosa puede golpear. Y Tucumán espera respuestas, pero sobre todo resultados.
¿El Niño podría potenciar las lluvias?
Según el último informe disponible del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), correspondiente a julio, las condiciones del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) son consistentes con una fase cálida.
Los modelos dinámicos y estadísticos indican una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe durante el trimestre julio-agosto-septiembre de 2026.





