“Acá hay una realidad: el partido se disputaba con total normalidad. Todo comenzó con la pelea que protagonizaron jugadores y representantes de ambos clubes en la zona de vestuarios”, aseguró Joaquín Girvau, jefe de Policía de Tucumán, al referirse a los incidentes que obligaron a suspender la final del torneo de la Liga Tucumana de Fútbol que disputaban Concepción FC y Deportivo Graneros.
El titular de la fuerza explicó que se había dispuesto un operativo especial para el encuentro, que contó con la participación de 140 efectivos (1 agente casa 50 hinchas).
Estaba todo perfecto. Se habían diagramado recorridos y coberturas especiales para evitar enfrentamientos y garantizar la protección de los protagonistas”, sostuvo. Bajo este planteo de la táctica quedan flotando algunas preguntas:
¿Quien efectuó los disparos de gas lacrimógeno en la zona de vestuarios?
La Liga dará a conocer detalladamente el informe de la terna arbitral?

La presencia en la tribuna de la Intendenta Raquel Graneros, junto a la afición de los «cocodrilos» de ciudad Graneros, se interpreta como la garantía que tenía ese club de que iba resultar vencedor.
Especial de La Pluma Viral.




