Operativo policial contra trapitos y limpiavidrios.

Operativos en distintos puntos del Gran San Miguel de Tucumán

La Policía de Tucumán desplegó este viernes un operativo de control territorial contra los denominados “trapitos” y limpiavidrios, con el objetivo de prevenir situaciones de extorsión, amenazas y violencia en la vía pública.

El procedimiento se desarrolla en distintos sectores y apunta especialmente a detectar situaciones en las que cuidacoches o personas que limpian parabrisas exijan dinero a conductores mediante intimidaciones, aprietes o actitudes violentas.

La propia fuerza provincial confirmó el despliegue y difundió un mensaje contundente para explicar el objetivo de los controles: “La extorsión no es un trabajo. No a los trapitos, no a los limpiavidrios violentos y apretadores”.

Según la información oficial, el operativo forma parte de las tareas de control territorial y prevención que lleva adelante la Policía para reforzar la seguridad en espacios públicos y actuar frente a conductas que puedan constituir delitos.

El foco está puesto particularmente en aquellas situaciones en las que una actividad informal deja de ser voluntaria y se transforma en una exigencia de dinero acompañada de amenazas, intimidaciones o presiones contra automovilistas.

En el caso de los denominados “trapitos”, uno de los puntos bajo observación es el cobro compulsivo por estacionar o dejar un vehículo en determinados sectores de la vía pública. Los controles buscan evitar que los conductores sean presionados para entregar dinero o que sufran amenazas ante una negativa.

Una situación similar puede producirse con algunos limpiavidrios cuando el servicio no es solicitado por el automovilista y posteriormente se exige un pago, especialmente si el reclamo está acompañado de agresiones, amenazas o conductas intimidatorias.

Desde la Policía aclararon, a través del mensaje difundido públicamente, que el procedimiento está dirigido contra quienes incurren en comportamientos violentos o extorsivos. El eje de la intervención, por lo tanto, está puesto en prevenir posibles delitos y garantizar la seguridad de conductores, peatones y vecinos.

El despliegue se realiza durante este viernes 14 de agosto y forma parte de una estrategia de mayor presencia policial en la calle. Los efectivos realizan recorridos y controles para detectar posibles situaciones conflictivas y actuar ante hechos que puedan derivar en amenazas o extorsiones.

La fuerza provincial sintetizó el criterio del operativo con una consigna directa: “La extorsión no es un trabajo”, y agregó expresamente su rechazo a los “trapitos” y “limpiavidrios violentos y apretadores”.

De esta manera, la Policía de Tucumán intensificó los controles sobre una problemática que genera reiteradas quejas entre automovilistas, especialmente cuando el supuesto cuidado del vehículo o la limpieza del parabrisas dejan de ser servicios voluntarios y el pago pasa a ser exigido mediante presión o intimidación.