
Las aulas públicas de todo el país volverán a quedar vacías el próximo lunes 3 de agosto tras el anuncio de un nuevo paro nacional docente convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).
La huelga, que abarca a los niveles inicial, primario y secundario, afectará de manera directa el reinicio del ciclo lectivo tras el receso invernal en distritos clave como la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires, Chaco y Santiago del Estero, extendiendo el impacto de la medida a lo largo del territorio nacional.
Además, la Agremiación Tucumana de Empleados Provinciales (ATEP) hizo pública su decisión de adherir de forma total a la convocatoria de CTERA. De este modo, la docencia tucumana se alineará con el plan de lucha nacional para exigir respuestas urgentes ante el complejo panorama que atraviesa el sistema educativo argentino.

Desde el sector gremial justificaron la huelga señalando la «permanente negativa» del Poder Ejecutivo Nacional para abrir la mesa de negociación salarial establecida por la legislación vigente. Según expresaron los dirigentes sindicales, esta falta de diálogo coincide con un sostenido deterioro del poder adquisitivo de los docentes, producto de la pérdida frente a la inflación y del no pago de los fondos específicos asignados por ley.
Entre las demandas de la conducción nacional y provincial sobresale la necesidad imperiosa de restituir el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y transferir los recursos nacionales recortados que financian comedores, infraestructura escolar, conectividad y becas estudiantiles. Asimismo, las organizaciones docentes solicitaron la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo que garantice los recursos necesarios para el funcionamiento de la escuela pública.
Por otro lado, los gremios manifestaron su rechazo tajante al proyecto de Ley de Libertad Educativa impulse por el oficialismo, al considerar que desvirtúa el acceso a una educación pública, democrática e inclusiva. A este reclamo se añade la defensa irrestricta de los regímenes previsionales, donde tanto CTERA como ATEP hicieron hincapié en proteger el sistema previsional público y las cajas jubilatorias docentes provinciales de eventuales reformas presupuestarias o normativas.
Bajo la consigna «Basta de ajuste a la educación», las entidades sindicales ratificaron que el lunes 3 de agosto la actividad en las escuelas estará paralizada, en lo que anticipan será una jornada masiva de protesta en defensa de la escuela pública y de los derechos laborales del sector.



