El conflicto volvió a instalarse frente al edificio de la Municipalidad de Tafí Viejo. Un grupo de trabajadores cuyos contratos fueron dados de baja se manifestó en las puertas del municipio para reclamar la reincorporación a sus puestos laborales, en una protesta que volvió a poner bajo la lupa la política de contratación y desvinculación de personal.

Los manifestantes denunciaron que las cesantías dejaron a numerosas familias sin su principal fuente de ingresos y exigieron respuestas concretas de las autoridades municipales. Durante la protesta se vivieron momentos de tensión, mientras empleados y dirigentes gremiales acompañaban el reclamo.
En paralelo, comenzaron a circular versiones —que hasta el momento no han sido confirmadas oficialmente— que sostienen que parte de los trabajadores despedidos responderían políticamente a un espacio diferente al del oficialismo municipal. De confirmarse, el conflicto podría trascender el plano laboral y adquirir una fuerte dimensión política.
También trascendió que un gremio estaría brindando apoyo a los manifestantes, aunque hasta el momento no se difundió una posición oficial sobre el alcance de ese respaldo.
Mientras crecen los interrogantes, la Municipalidad aún no emitió una explicación pública detallada sobre los motivos de las bajas de contratos ni sobre la posibilidad de revisar las decisiones adoptadas.
La falta de información oficial alimenta la incertidumbre y profundiza el malestar entre los trabajadores afectados.
La evolución de este conflicto será determinante para conocer si se trata únicamente de una reestructuración administrativa o del inicio de una disputa política con impacto en el escenario local.
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