
Un lamentable episodio de violencia en el fútbol sacudió al sur tucumano este fin de semana. Durante un encuentro correspondiente a las divisiones formativas de la categoría 2010, los planteles de Azucarera Argentina y Deportivo Marapa protagonizaron una feroz batalla campal que obligó a suspender las acciones y dejó una imagen deplorable en las canchas de la provincia.
El escándalo se desató en el estadio del conjunto local, ubicado en la ciudad de Concepción. Por motivos que las autoridades de la liga aún intentan establecer, la tensión del juego se desbordó por completo y dio paso a escenas de extrema agresividad entre adolescentes de entre 15 y 16 años.




