Una mujer de 28 años recibió una condena penal tras admitir su culpabilidad en múltiples robos organizados bajo engaño.
La imputada, conocida en las plataformas digitales bajo el alias de «Lala», aceptó una pena de tres años de prisión de ejecución condicional. El dictamen se alcanzó mediante un acuerdo de juicio abreviado que unificó tres legajos por robos cometidos con la complicidad de otra delincuente.
Modus operandi y los ataques cometidos en la provincia.
Las especificaciones del expediente judicial exponen un patrón delictivo repetitivo fundado en el uso de sustancias narcóticas. La acusada reconoció que en agosto de 2024 atacó a dos hombres en un departamento ubicado en Mendoza al 300. Tras dormirlos, las delincuentes sustrajeron tarjetas de crédito, de débito, indumentaria civil y teléfonos celulares. Con los plásticos de las víctimas realizaron transferencias bancarias directas, compras virtuales y pagos de servicios públicos.
Por otro lado, los ataques de las asaltantes continuaron extendiéndose hacia otras localidades del mapa provincial durante los meses siguientes.
Golpe en Tafí Viejo: En diciembre de 2025, captaron a dos hombres en un boliche y los trasladaron drogados a una casa de calle Entre Ríos al 200. Allí les robaron divisas extranjeras, celulares y documentos personales.
Asalto en la capital: Dos días después, abordaron a un vecino en la esquina de San Juan y José Colombres. Lo acompañaron a un domicilio de calle Santiago al 1.000, donde le suministraron narcóticos para vaciarle una valija con dinero en efectivo.
Resarcimiento económico y los motivos de la libertad
Efectivamente, el auxiliar fiscal Rogelio Rodríguez del Busto, perteneciente a la Unidad de Estafas, Usurpaciones y Cibercriminalidad I, describió la gravedad técnica de los episodios. El funcionario del equipo del fiscal Diego López Ávila remarcó que las mujeres se aprovecharon de forma fija del estado de indefensión de los damnificados. El acuerdo homologado por el juez interviniente fijó que la delincuente deberá abonar la suma de $4,5 millones en concepto de reparación económica del daño. Su socia criminal ya había realizado un depósito previo de $4 millones.
Finalmente, las autoridades judiciales resolvieron mantener a la mujer en libertad a pesar de la reiteración de los delitos informáticos y patrimoniales.
El magistrado del caso evaluó los atenuantes de la situación familiar de la imputada para otorgar la prisión en suspenso. La mujer tiene bajo su cuidado a tres hijos menores de edad, incluyendo a un bebé de apenas cuatro meses de vida. La condenada deberá cumplir reglas de conducta estrictas y mantener una prohibición de acercamiento absoluta hacia todas las víctimas de sus estafas.




