El futbolista Lucas Trejo remueve escombros con sus manos para buscar a su familia.

El futbolista cordobés Lucas Trejo atraviesa horas de desesperación en Venezuela mientras busca a su esposa, Yanina, y a sus dos hijos, de cinco y siete años. El edificio donde residía la familia en la ciudad costera de La Guaira colapsó por completo tras los sismos de 7,2 y 7,5 grados que afectaron la zona.

Búsqueda a contrarreloj en La Guaira

Ricardo Ardiles, cuñado del deportista, describió la crítica situación del operativo en declaraciones a la prensa. Según relató, “También tenemos esperanza de que estén con vida bajo los escombros. Lucas y sus compañeros sacan los escombros con las manos”. Al momento del desastre, el defensor se encontraba en Caracas concentrado con su equipo para disputar un partido de la Copa Venezuela.

Ardiles añadió que, al llegar al complejo residencial Cumanagotto, Trejo se encontró con una escena de destrucción total: “El edificio donde vivían ya no existe más”.

Pedido de maquinaria y cortes de comunicación

A través de su cuenta de Instagram, el jugador solicitó maquinaria pesada —como equipos jumbo y pulpo— para agilizar la remoción de material y aumentar las chances de hallar a los desaparecidos. En una publicación reciente, Trejo escribió: “Gracias a todos por sus oraciones y mensajes. Sigo buscando a mi familia. Por favor no dejen de orar por ellos”.

Las tareas de rescate se complican por la interrupción generalizada de los servicios de telecomunicaciones y el suministro eléctrico. Ardiles señaló: “Son muy pocas [las noticias], lamentablemente, porque no hay luz ni señal. Es una verdadera zona de catástrofe”.

Esperanza frente a la zona de desastre

Pese a la magnitud de los daños, el entorno íntimo de Trejo mantiene la expectativa de encontrarlos con vida. Ardiles expresó: “Tenemos la esperanza de que hayan salido o que hayan sido trasladados a algún hospital y todavía no se haya podido establecer contacto”.

Según reportes oficiales, el sismo dejó al momento un saldo provisorio de al menos 235 personas fallecidas y 4.300 heridas. Familias, voluntarios y equipos de emergencia continúan excavando contrarreloj en el norte del país para asistir a quienes permanecen atrapados.