
Un panorama de completo aislamiento e indignación golpea a la comunidad rural de Los Romano -al Este provincial- tras las precipitaciones registradas en los últimos días. Las calles y caminos secundarios de tierra que conectan a la zona quedaron completamente destruidos y convertidos en un lodazal impracticable, cubiertos por una capa gruesa de barro, charcos acumulados y huellas profundas que imposibilitan de forma total la circulación de cualquier tipo de vehículo.
Esta crítica realidad vial forzó a la empresa de transporte público El Tigre a suspender de manera indeterminada su recorrido habitual. Como consecuencia directa de esta medida de fuerza logística, cientos de estudiantes pertenecientes a la Escuela Secundaria Los Romano quedaron desprovistos de su único medio de traslado escolar y no pudieron ingresar al establecimiento educativo.
Rutas intransitables y un peligro para la seguridad vial
Las imágenes difundidas por las propias autoridades de la institución educativa reflejan con crudeza el estado general de la calzada: pozos de agua estancada y surcos profundos que se moldearon tras el paso de los rodados durante las jornadas previas. La geografía del lugar, combinada con una histórica falta de obras de pavimentación o mejoramiento estructural, transforma al suelo en una trampa de difícil transitabilidad ante la presencia de cualquier nivel de precipitación.
Desde la dirección de la escuela secundaria se emitió un comunicado público oficial para alertar a los padres y tutores de la comunidad:
“El día miércoles no ingresó ni el colectivo, la empresa El Tigre ya no entró”.
En el escrito se ratifica que la determinación de la firma de transporte se fundamentó estrictamente en razones de seguridad vial, ante el riesgo inminente de que las unidades queden atascadas o sufran averías mecánicas severas por el estado del terreno.
Un reclamo recurrente por el abandono estatal
Para los alumnos, los equipos docentes y las familias damnificadas, el corte del servicio no representa un hecho aislado, sino un problema crónico que se agrava de forma automática con cada lluvia como consecuencia directa del abandono en el mantenimiento de las arterias viales secundarias. Al tratarse de una zona rural y periurbana, la continuidad pedagógica depende de manera absoluta del transporte público. La interrupción del paso de los colectivos se traduce en la pérdida inmediata de días de enseñanza y en una alteración directa del calendario escolar.
“Es inaceptable que en pleno 2026 la educación dependa de si llueve o no, o de si el camino está o no transitable”, expresaron con vehemencia los integrantes de la comunidad educativa. Los vecinos reiteraron que desde hace años reclaman la ejecución de obras básicas de mejoramiento, enripiado y conservación que garanticen una circulación segura e ininterrumpida incluso bajo condiciones climáticas adversas.
Ante la urgencia institucional, solicitaron la inmediata intervención de la Dirección Provincial de Vialidad y de las autoridades municipales correspondientes para que ejecuten tareas de emergencia en el corto plazo y planifiquen, posteriormente, soluciones estructurales definitivas. Hasta el momento, no existe una fecha estimada para la reanudación de los recorridos de El Tigre, supeditada enteramente a que el suelo se seque y se realicen los trabajos de desobstrucción y nivelación del camino. Mientras tanto, la institución escolar deberá reorganizar sus actividades internas y garantizar el dictado de los contenidos curriculares mediante modalidades alternativas para mitigar el perjuicio pedagógico sobre el alumnado.



