La puja por el precio del boleto de colectivos abrió una grieta profunda entre las empresas de transporte y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. La Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) pateó el tablero y envió cartas documento a la intendenta Rossana Chahla y a funcionarios clave.
Los empresarios aseguran que el sistema actual es inviable sin una suba de tarifas y denunciaron que la gestión municipal miente sobre las reuniones técnicas previas. Por su parte, el municipio plantó bandera y calificó el pedido de aumento como una propuesta imposible de pagar para los trabajadores.
Cruces por los costos reales, la competencia de las apps y sueldos en cuotas
El vicepresidente de AETAT, Jorge Berretta, defendió el estudio de costos de las empresas que ubica el valor real del pasaje cerca de los 2.400 pesos. El directivo acusó al secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, de actuar de mala fe al exigir análisis individuales por cada línea de colectivo.
Asimismo, los empresarios explicaron que el sector sufre una caída drástica de pasajeros debido a las aplicaciones de transporte privado. En consecuencia, aseguraron que esto los obligó a proponerle a la UTA el pago del sueldo de mayo en tres cuotas escalonadas para junio.
Cartas documento y el debate frenado en el Concejo
El conflicto legal escaló al máximo con los textos cruzados donde la cámara empresarial acusó a los funcionarios de generar confusión en la opinión pública. La intimación más dura fue dirigida a Carlos Arnedo, a quien acusaron de mostrar «incapacidad técnica y política para resolver la crisis».
Por otra parte, la comisión de Transporte del Concejo Deliberante mantiene bajo análisis los datos del sistema SUBE para evaluar los subsidios actuales. Finalmente, los concejales adelantaron que todavía no hay definiciones sobre un nuevo cuadro tarifario porque consideran que los informes de las empresas están incompletos.




