
En la localidad de Los Ralos se encuentra sumida en un clima de tensión y conflicto vecinal luego de que graves acusaciones por el supuesto mal manejo de fondos públicos escalaran de las redes sociales a un enfrentamiento físico en la vía pública. El epicentro del escándalo es un video viral difundido por Vero Brandán, donde señala a la ex habilitada de la comuna, Sandra Gerez, y a la actual gestión, por irregularidades en el cobro de ayudas sociales.
El conflicto se agudizó cuando Sandra Gerez se presentó en el domicilio de Brandán para pedir explicaciones, encontrándose con una negativa rotunda y una situación de caos que requirió la intervención policial.
La denuncia: «Privilegios» y manejo de ayudas sociales.
En el video que originó el altercado, Vero Brandán exigió «transparencia» y cuestionó el destino de las ayudas sociales destinadas a los vecinos de Los Ralos.
Entre sus acusaciones, Brandán detalló:
– Mostró planillas impresas, supuestamente selladas por la delegada comunal, que registran cobros de ayudas sociales a través de la Caja Popular de Ahorros.
– Acusó directamente a la familia de Sandra Gerez de percibir de manera irregular sumas abultadas de dinero, mencionando con nombre y apellido a su yerno, hermanos, sobrinos e hijos con cobros de hasta $250.000 o más.
– Señaló que la propia Sandra Gerez figura con un cobro de $1.650.000, mientras que la actual habilitada, Vanina Dana, habría percibido $2.790.000.
– Contrastó estas cifras con los bajos salarios de los trabajadores comunales que barren las calles, quienes, según Brandán, apenas cobran entre $10.000 y $20.000.
Caos y tensión en la puerta de Brandán.
La viralización de estas denuncias motivó a Sandra Gerez a dirigirse personalmente a la casa de Vero Brandán para confrontarla. Sin embargo, Brandán se negó a atenderla, lo que desató un momento de extrema hostilidad en la calle.
Los videos registrados en el lugar muestran el descontrol que se vivió:
– Una multitud rodeó a Sandra Gerez, en medio de empujones y gritos constantes de los vecinos que exigían «¡Que se vaya de acá!».
– La situación se tornó incontrolable, llevando a varios presentes a pedir desesperadamente la presencia policial.
– El enfrentamiento, tanto físico como verbal, se desarrolló frente a menores de edad que se encontraban en el patio de la vivienda, generando recriminaciones cruzadas por la «falta de respeto» hacia los niños.



