
La empresa Aerolíneas Argentinas decidió cancelar la programación de vuelos hacia Miami que debían partir desde Tucumán, Córdoba y Rosario. Esta medida, que altera el esquema de conectividad federal planificado para la Copa del Mundo de la FIFA 2026, implica que los servicios directos y con escalas previstos para junio ya no están disponibles en los canales de venta.
El principal motivo detrás de esta reestructuración responde a un escenario económico complejo para la rentabilidad de las rutas.
Según detallaron fuentes cercanas a la operación, la combinación entre el bajo nivel de reservas desde las provincias —muy por debajo de las expectativas comerciales— y el fuerte aumento a nivel global en los costos del combustible de aviación, hizo inviable sostener estas frecuencias desde el interior del país.
El incremento del precio internacional del combustible Jet A-1 fue un factor determinante, al escalar en el primer cuatrimestre del 2026 entre 160 y 197 dólares por barril.
Esto impactó directamente en los altos costos operativos requeridos para cubrir las casi 13 horas de vuelo ida y vuelta que exigían los itinerarios desde Rosario y Tucumán, neutralizando incluso las ventajas de ahorro energético de modelos como el Boeing 737 MAX 8.
Originalmente, el plan de la aerolínea de bandera contemplaba llegar a unas 49 frecuencias semanales hacia los Estados Unidos por la demanda mundialista. Sin embargo, tras esta cancelación, la conectividad internacional de la empresa quedará centralizada exclusivamente en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini (Ezeiza).
De esta manera, los pasajeros del norte y centro de Argentina que proyectaban viajar al Mundial de forma directa deberán optar por realizar conexiones de cabotaje hacia Buenos Aires o buscar vuelos con aerolíneas extranjeras que operen desde otros puntos de la región.
A pesar del recorte en las terminales del interior, Aerolíneas Argentinas garantizó que se mantendrán los servicios reforzados y la programación especial de vuelos chárter que partirán desde Ezeiza hacia Kansas City y Dallas, las ciudades estadounidenses donde la Selección nacional jugará en la fase de grupos del próximo Mundial.



