“Voy a pedir ADN para los chicos”: el perfil de Julio Valenzuela.

“Voy a pedir ADN para los chicos”: el perfil de Julio Valenzuela entre denuncias de violencia, medios digitales y la Universidad Nacional de Tucumán

Una frase explosiva quedó registrada en un expediente judicial y desató una trama que mezcla conflictos personales, denuncias y negocios con el Estado.

“Voy a pedir ADN para los chicos” no solo refleja la tensión de un divorcio, sino que abre la puerta a un perfil marcado por la polémica. 

“Voy a pedir ADN para los chicos”: el perfil de Julio Valenzuela entre denuncias de violencia, medios digitales y la Universidad Nacional de Tucumán.

En paralelo, Valenzuela construyó su perfil público en el mundo de los medios digitales, donde aparece vinculado al portal eltucumano.com, uno de los sitios con mayor pauta publicitaria asignada, durante ya una década, por el gobierno provincial.

Detrás de ese desarrollo mediático se consolida una estructura empresarial orientada a la comunicación, el marketing digital y la publicidad institucional.

Lupe Valenzuela, propietaria de Numen.

Las sociedades Hit Media SRL y Numen SRL constituyen el núcleo de ese entramado. La
documentación societaria muestra que ambas compañías están fuertemente concentradas en su figura, con control mayoritario y participación directa en la gestión, mientras que las
participaciones minoritarias corresponden a integrantes de su entorno familiar, entre ellos
su madre y una de su hermana.

La evolución de estas sociedades evidencia además la participación previa de otros miembros de su círculo personal, consolidando un esquema empresarial de carácter familiar.

El análisis de las contrataciones públicas permite dimensionar el volumen económico de
este entramado.

Entre 2016 y 2026, las empresas vinculadas a Valenzuela registraron un
crecimiento sostenido en sus ingresos provenientes de contratos estatales, pasando de
montos marginales a cifras superiores a los $80 millones anuales en los últimos años.

Cuando esos valores se actualizan por inflación, el financiamiento acumulado alcanza
aproximadamente $3.132.472.658 a valores actuales, una cifra que permite dimensionar la magnitud del flujo de recursos públicos que alimentó este esquema empresarial de la pyme familiar Valenzuela.

El perfil de Valenzuela se configura en la intersección de tres planos: un conflicto
personal judicializado con denuncias y medidas de restricción, antecedentes de conflictos en su ámbito laboral, y una estructura empresarial de comunicación con fuerte financiamiento estatal y composición familiar concentrada.