
Redacción de La Pluma Viral.
Juan Bautista Alberdi, Tucumán. La inauguración del acceso sur de Juan Bautista Alberdi quedó envuelta en una fuerte polémica. Según denuncias que comenzaron a circular, se habrían ofrecido pagos de hasta $40.000 por persona para garantizar la presencia de vecinos y militantes en el acto encabezado por el gobernador Osvaldo Jaldo.
¿Se inauguran obras o se compran aplausos?
La sospecha apunta a un mecanismo conocido en la política argentina: movilizar personas mediante incentivos económicos para llenar actos y construir una imagen de respaldo popular. En este caso, el monto denunciado —hasta $40.000 por asistente— abre un interrogante todavía mayor: ¿quién habría financiado esos pagos y de dónde salió el dinero?
El problema no es solamente político. Si se utilizaron fondos públicos, la cuestión podría adquirir otra dimensión y exigir explicaciones concretas sobre el origen y destino de los recursos.
La inauguración de una obra pública debería tener como protagonistas a los vecinos que durante años esperaron una solución, no a una multitud convocada para levantar carteles y aplaudir al gobernador.
Porque una cosa es inaugurar una obra. Y otra muy distinta es pagar para fabricar una ovación.
Hasta el momento, no encontramos una fuente pública independiente que confirme el pago de $40.000, por lo que la denuncia debe ser tomada como tal hasta que existan pruebas documentales o testimonios verificables.
La pregunta queda planteada para el Gobierno provincial: ¿hubo pagos para movilizar gente al acto de Alberdi? ¿Quién los pagó? ¿Cuánto dinero se destinó? ¿Con qué fondos?
Los tucumanos merecen respuestas. Y, sobre todo, merecen saber si los aplausos fueron espontáneos o tuvieron precio.



