La jueza Loretta Preska firmó la sentencia final que incorpora la revocación de la indemnización de US$16.100 millones por la expropiación de YPF. Aunque la decisión representa un alivio para el país, el litigio todavía podría continuar ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
La Argentina consiguió un nuevo avance judicial en la causa por la expropiación de YPF. La jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, firmó la sentencia final que formaliza en primera instancia la decisión de la Cámara de Apelaciones de revocar la condena que obligaba al país a pagar US$16.100 millones a los demandantes.
La resolución incorpora formalmente al expediente el fallo favorable a la Argentina y deja sin efecto la indemnización establecida en septiembre de 2023. De esta manera, el Estado obtiene un importante alivio frente a una de las mayores demandas judiciales que enfrentó en el exterior.
Sin embargo, el conflicto no está completamente cerrado: los fondos demandantes buscan que la Corte Suprema de Estados Unidos revise la decisión que anuló la condena.
Qué resolvió la jueza Loretta Preska
Con la firma del final judgment —sentencia final—, Preska formalizó en el tribunal de primera instancia lo resuelto por la Cámara de Apelaciones. La magistrada también rechazó los planteos de los demandantes que pretendían mantener suspendida la causa hasta que se pronunciara el máximo tribunal estadounidense.
La decisión consolida, por ahora, el resultado favorable para la Argentina y desactiva la obligación de pagar los US$16.100 millones establecidos en el fallo original.
El alcance de esta resolución es relevante para las cuentas públicas, ya que evita, en esta instancia, el impacto fiscal de una indemnización de magnitud extraordinaria. No obstante, el desenlace definitivo dependerá de los próximos pasos judiciales.
Por qué Argentina enfrentaba una condena por YPF
El litigio se originó en 2012, cuando el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner dispuso la expropiación del 51% de las acciones de YPF, hasta entonces controladas por la española Repsol.
Los fondos que impulsaron la demanda cuestionaron la forma en que se realizó la nacionalización y reclamaron una compensación económica. En septiembre de 2023, Preska dictó una sentencia que condenó a la Argentina a pagar aproximadamente US$16.100 millones.
El fallo abrió un prolongado conflicto judicial internacional por las consecuencias económicas de la expropiación. Posteriormente, la Cámara de Apelaciones revocó esa condena, un resultado que ahora quedó formalizado en el expediente mediante la sentencia final.
La Corte Suprema de Estados Unidos, el próximo paso
Pese al avance obtenido por el país, los demandantes acudieron a la Corte Suprema estadounidense para intentar revertir la decisión de la Cámara de Apelaciones.
El máximo tribunal deberá determinar si acepta revisar el caso. Si rechaza el pedido, la resolución favorable a la Argentina quedaría firme en esa instancia. Si acepta intervenir, el litigio podría continuar y su desenlace dependerá de los argumentos y decisiones judiciales posteriores.
Por eso, aunque la firma de Preska representa un paso importante para la defensa argentina, todavía no corresponde considerar definitivamente concluida la disputa.
Un alivio económico, con una causa todavía abierta
La anulación de la condena por US$16.100 millones reduce la exposición de la Argentina a una de las principales contingencias judiciales internacionales vinculadas con la nacionalización de YPF.
El resultado también marca un cambio significativo respecto del escenario abierto por la sentencia de 2023. Sin embargo, el alcance definitivo del beneficio dependerá de lo que resuelva la Corte Suprema de Estados Unidos sobre el pedido de revisión presentado por los demandantes.
Por ahora, la Argentina cuenta con una resolución favorable formalizada en primera instancia, mientras continúa pendiente la definición sobre la eventual intervención del máximo tribunal estadounidense.




