
El verano de Wanda Nara volvió a tener a Punta del Este como escenario, pero esta vez con un clima distinto: lejos de los grandes eventos, de las noches interminables y de la exposición permanente, la empresaria fue captada disfrutando de una tarde íntima y familiar junto a Martín Migueles, en una de las playas más tranquilas del balneario uruguayo.
Las imágenes, tomadas al caer el sol, muestran una postal de calma, complicidad y gestos cotidianos que contrastan con el vértigo mediático que suele rodear a la figura de la empresaria.


Según se conoció, Wanda tiene por delante días repletos de compromisos sociales y eventos, y planea pasar la noche del 31 de diciembre junto a su hermana Zaira Nara en la nueva casa que ella estrenó en Punta del Este. Sin embargo, antes de volver al ritmo intenso del verano esteño, la empresaria se permitió una pausa. Y esas horas quedaron registradas en una serie de imágenes que hablan por sí solas.
Las fotos de Wanda Nara y Martín Migueles muestran el romance en pleno verano y una faceta más íntima y terrenal de la conductora: la de una mujer que, entre viajes, compromisos laborales y agendas apretadas, elige bajar a la playa para mirar el sol esconderse, compartir mates y disfrutar de los pequeños gestos.



