Wanda Nara sus días por Japón

La mediática se instaló en Kyoto, el país de los ancestros de Eugenia Suárez.

La capacidad de Wanda Nara para marcar territorio no conoce fronteras. Luego de una escala estratégica en China -mientras Mauro Icardi visitaba Argentina-, la conductora redobló la apuesta y aterrizó en Kyoto, Japón. El destino es todo menos casual: es el «lugar soñado» de la China Suárez, cuyo alias Sangre Japonesa rinde tributo a su abuela marta Mitsumori.

El tour de la discordia: Santuarios, Bambú y Sushi

A través de una catarata de historias en Instagram, Wanda mostró su recorrido por los puntos más emblemáticos de la cultura nipona. No se privó de nada:

Fushimi Inari-Taisha: posó bajo los icónicos toriis rojos.

Arashiyama: caminó por el famoso Bosque de Bambú.

Kinkaku-ji: visitó el Templo del Pabellón de Oro.

Gastronomía: compartió una cena de sushi con «nuevos amigos» locales (Lee, Yuki y Gen), a quienes ya invitó a Buenos Aires, alardeando de su fama internacional ante los comensales que quedaron «tiesos» al conocer su trayectoria.

Golpe bajo: «Sangre Japonesa» sin conocer Japón

El trasfondo de la disputa es la identidad familiar de la China Suárez. A pesar de su vínculo sanguíneo con la prefectura de Kochi, la actriz aún no conoce Japón. Que Wanda haya elegido este destino para mostrarse radiante y «empoderada» junto a su pareja Martín Migueles, fue interpretado por los seguidores de ambas como un mensaje cifrado: «Yo estoy donde vos todavía no pudiste llegar».

¿Qué pasará con la propuesta de Mauro Icardi?

La gran incógnita ahora recae sobre el futbolista. Con Wanda instalada en Kyoto y recorriendo los lugares que él supuestamente planeaba usar como escenario para su compromiso con la China, el plan original parece haber perdido su magia. La mediática recordó en sus redes que ella ya conocía el país desde 2019, cuando viajó con el propio Icardi, marcando una vez más la antigüedad de su vínculo frente a la relación actual de su ex.