
El Colegio San Nicolás de Luján de Cuyo, en Mendoza, decidió implementar un pacto parental y prohibir el uso de celulares en el aula, una medida que apunta a frenar el impacto negativo de las pantallas en la vida escolar y familiar de los estudiantes.
Ramiro Pontis, director del establecimiento, explicó en diálogo con Cadena 3 que la decisión es el resultado de “un proceso largo y un diagnóstico claro sobre cómo los celulares afectan la conducta y la salud emocional de los chicos”. Según detalló, el colegio recibió asesoramiento y capacitaciones específicas antes de avanzar con la medida.
El plan establece que los alumnos deberán mantener sus teléfonos apagados durante toda la jornada escolar. “No somos antipantallas, pero sí buscamos restringir su uso al mínimo indispensable”, aclaró el director.
Pontis señaló que la mayoría de los estudiantes obtiene su primer celular alrededor de los 13 años y que, a lo largo del ciclo lectivo, se registró un incremento de la ansiedad provocado por la necesidad permanente de revisar el dispositivo. “Aunque estuvieran en silencio, querían ver si les había llegado un mensaje”, describió.
Para revertir esta dinámica, la escuela implementó cajas de resguardo donde los alumnos deben dejar sus celulares al ingresar a clase, con el fin de evitar distracciones y promover la interacción social, especialmente durante los recreos.
El pacto parental —que ya suma cerca de 300 adhesiones— también busca concientizar a las familias sobre los efectos del uso excesivo de pantallas. “Muchos chicos comenzaron a aislarse en sus habitaciones, interactuando más con el teléfono que con su entorno”, advirtió Pontis.
Además, el colegio organizó charlas y capacitaciones con un especialista para abordar problemáticas asociadas al uso indebido del celular, como el bullying y el grooming.



