Tucumán superó la tonelada de cocaína incautada.

Tucumán volvió a superar la barrera de la tonelada de cocaína secuestrada.

En los primeros diez meses de 2026 se decomisaron 1.014 kilos de cocaína en la provincia. La cifra se mantiene prácticamente al nivel del récord del año pasado, pero contrasta con la fuerte caída de los secuestros en otras jurisdicciones del NOA. Un cargamento de 470 kilos y las sospechas sobre vuelos clandestinos reavivaron las alertas por las nuevas rutas del narcotráfico.

Tucumán volvió a superar la barrera de la tonelada de cocaína secuestrada. Entre enero y octubre de 2026, las fuerzas de seguridad decomisaron 1.014 kilos de esta droga en distintos procedimientos realizados en la provincia. El dato confirma la magnitud del problema y vuelve a poner bajo la lupa los corredores utilizados por las organizaciones dedicadas al narcotráfico.

La cifra es prácticamente idéntica a la registrada durante el mismo período de 2025, cuando se habían incautado 1.027 kilos. Sin embargo, el escenario regional presenta diferencias importantes: mientras Tucumán mantuvo sus números, en otras provincias del NOA los decomisos registraron fuertes descensos.

De acuerdo con el relevamiento de procedimientos realizados por Gendarmería Nacional, la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y las fuerzas provinciales, Salta encabezó las incautaciones con 2.029 kilos. Detrás se ubicaron Tucumán, con 1.014 kilos; Jujuy, con 459; Santiago del Estero, con 343; y Catamarca, con 133 kilos.

Menos operativos, pero cargamentos más grandes

Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores es el cambio en las características de los procedimientos.

Durante 2025 se contabilizaron 34 operativos que permitieron secuestrar 1.027 kilos de cocaína, con un promedio de 30,2 kilos por intervención. En los primeros diez meses de 2026, en cambio, hubo 23 procedimientos y se incautaron 1.014 kilos.

Esto elevó el promedio a 44,1 kilos por operativo, casi un 46% más que el año anterior. En otras palabras, hubo menos intervenciones, pero los cargamentos interceptados fueron considerablemente mayores.

El cargamento de 470 kilos que encendió las alarmas

Uno de los procedimientos más importantes del año se concretó en junio sobre la ruta nacional 157, en el sudeste tucumano. Allí, efectivos de Gendarmería Nacional interceptaron una camioneta Toyota Hilux que transportaba 470 kilos de cocaína distribuidos en 449 paquetes.

La investigación abrió una línea de análisis sobre el posible ingreso de la droga mediante vuelos clandestinos. Los investigadores sospechan que el cargamento habría llegado primero a territorio catamarqueño, posiblemente mediante una aeronave, antes de ser trasladado por tierra.

El caso también reforzó las hipótesis sobre la utilización de Tucumán como centro de acopio y redistribución de grandes cantidades de estupefacientes.

Las rutas del narcotráfico, bajo la lupa

El comportamiento de las estadísticas abrió un interrogante entre las autoridades: ¿los resultados responden a una mayor eficacia de los controles o a un desplazamiento de las organizaciones criminales hacia nuevas rutas?

Una de las explicaciones apunta a los cambios en los controles fronterizos del norte argentino. El refuerzo de la vigilancia en determinadas zonas podría haber obligado a las bandas a modificar sus recorridos y buscar otros puntos de ingreso y circulación.

En ese contexto, el secretario de Lucha contra el Narcotráfico de Tucumán, Jorge Dib, advirtió sobre las dificultades que genera la falta de una base nacional pública y unificada de estadísticas. La información disponible surge de los registros de distintas fuerzas, que no siempre contemplan los mismos procedimientos.

Por su parte, el jefe de Policía, Joaquín Girvau, destacó el funcionamiento del Operativo Lapacho y la coordinación con las fuerzas federales para reforzar los controles en los límites provinciales.

La preocupación también está puesta en los posibles vuelos narco. Las investigaciones sobre movimientos de aeronaves sospechosas en distintos sectores del oeste tucumano y las provincias vecinas alimentan las advertencias sobre la necesidad de mejorar los sistemas de vigilancia aérea.

Una señal que exige respuestas

Las cifras muestran que Tucumán continúa siendo un punto importante dentro del mapa regional de los decomisos de cocaína. La provincia mantuvo prácticamente el mismo volumen incautado que en 2025, mientras que el resto del NOA registró retrocesos significativos.

Sin embargo, los kilos secuestrados no permiten establecer por sí solos cuánto aumentó o disminuyó el tráfico real de drogas. También pueden reflejar cambios en las rutas, en las modalidades de transporte y en la efectividad de los controles.

El desafío para las autoridades será determinar si Tucumán está logrando interceptar más cargamentos o si las organizaciones narcotraficantes están utilizando cada vez más el territorio provincial como parte de sus circuitos de distribución.