El final de esta temporada de MasterChef Celebrity no solo anunció al gran ganador del programa de cocina, sino el fin de Donato De Santis como jurado tras varias ediciones siendo parte. Después de esto, el chef mostró cómo es su nueva vida: se fue del país y comenzó una etapa de introspección, familia e intimidad.
La despedida ocurrió en un momento simbólico: en plena instancia final del programa, frente a cámaras y con la emoción a flor de piel.
Allí, De Santis dejó en claro que no se trataba de un conflicto ni de un desgaste puntual, sino de un ciclo cumplido. Tras diez ediciones como jurado, eligió correrse para dar lugar a nuevas figuras y reenfocar su vida personal.
Su decisión sorprendió tanto a colegas como a la audiencia, habituada a su rol como referente gastronómico en la televisión argentina. Sin embargo, el propio chef sugirió que la exposición constante ya no estaba alineada con sus prioridades actuales, en la que busca estar cerca de su familia, lejos de la cámara y la exposición.
Italia como refugio y punto de partida: la nueva vida de Donato
El destino elegido no fue casual: Italia, su país natal y origen de su identidad culinaria. Instalado en la región de Puglia, el cocinero comenzó a mostrar en redes sociales una rutina muy distinta a la del estudio televisivo. Caminatas junto al mar, paseos en Vespa y paisajes costeros reemplazaron el ritmo vertiginoso de las grabaciones.
Más que un viaje, se trata de una reconexión.
Allí busca reencontrarse con sus raíces y, al mismo tiempo, bajar la intensidad de una carrera marcada por la exposición constante. «Hoy me subí a la Vespa y me fui por la costa de Puglia. El mar a un lado, la ruta al frente, y ese viento salado que te acomoda la cabeza sin pedir permiso. Acá la vida va a otro ritmo. Pasás por pueblitos blancos, piedras viejas, olor a mediterráneo, y entendés por qué uno vuelve siempre», escribió el chef en una publicación de nueva vida.
«Manejar así es cocinar sin receta. Elegís la curva, escuchás el motor, y dejás que el paisaje haga el resto. Puglia tiene esa magia. Te saca el apuro. Te devuelve simpleza. Y por un rato, no hace falta nada más», agregó en el mismo posteo, donde el chef mostró su vida rodeada de paz, naturaleza, raíces y unido a lo más importante: la familia.
Aunque dejó la televisión, De Santis no abandonó la gastronomía. Por el contrario, su presente parece orientado a proyectos más personales: trabaja en un nuevo libro dedicado a la pizza y planea emprendimientos junto a sus hijas. Y la apertura de locales en la ciudad de Corrientes.
Además, mantiene vínculos con Argentina, donde proyecta expandir su actividad gastronómica. Esta combinación entre distancia física y continuidad profesional refuerza la idea de que no se trata de un retiro, sino de una transformación. Además, de que sigue con sus famosos locales gastronómicos en el país.




