
Redacción Central de La Pluma Viral.
La interna política tucumana vuelve a levantar temperatura y esta vez expone una fuerte diferencia dentro del espacio que supo acompañar a Germán Alfaro. El vicepresidente 2° de la Legislatura, Fredy Toscano, exalfarista y ahijado político de Beatriz Ávila, salió a respaldar públicamente a Rossana Chahla como la mejor candidata, en una definición que choca de frente con la mirada de su antiguo jefe político o bien está jugando de caballo de Troya.
Toscano, que conoce de cerca el armado opositor y durante años estuvo identificado con el sector de German Alfaro, parece haber tomado una posición clara: para él, Chahla tiene las mejores condiciones para encabezar una candidatura competitiva en las próximas elecciones.

La definición no es menor. Sobre todo, porque Germán Alfaro sostiene exactamente lo contrario: afirma que Chahla perdería una eventual elección.

Así, lo que aparece como una simple diferencia de opiniones empieza a mostrar algo más profundo: la fractura y las distintas estrategias que atraviesan al espacio opositor tucumano.

Dos lecturas completamente enfrentadas
Mientras Toscano apuesta por Chahla, Alfaro mantiene una postura crítica y considera que la actual intendenta capitalina no tendría los votos suficientes para imponerse.
La contradicción deja planteado un escenario incómodo: quien fuera parte del armado político de Alfaro ahora parece mirar hacia otro liderazgo, mientras el propio exintendente intenta instalar la idea de que esa candidatura no tendría posibilidades de triunfo.
El mensaje de Toscano también puede leerse como una señal hacia el futuro: si Chahla es efectivamente la candidata que considera más competitiva, su respaldo podría convertirse en una pieza importante dentro del tablero electoral tucumano.

En la política, las lealtades también tienen fecha de vencimiento.
Y en Tucumán, la pelea por definir quién puede derrotar al oficialismo ya comenzó mucho antes de que se conozcan las candidaturas definitivas.



