
En 1982, cuando aún no existían programas de espectáculos como los actuales ni redes sociales, un escándalo sacudió a la farándula argentina y se convirtió en tema de conversación en todo el país. La protagonista fue Andrea del Boca, que entonces tenía 17 años, y el cantante y actor Silvestre, de 30, quien además estaba casado y con su esposa embarazada.
El romance comenzó durante las grabaciones de la novela “Los cien días de Ana”, donde ambos trabajaban juntos. Lo que al principio era un secreto dentro del ambiente artístico pronto se transformó en una de las historias más polémicas del espectáculo argentino.

Un romance clandestino
Según contó el propio Silvestre años después, el primer encuentro entre ambos habría ocurrido cuando la actriz era todavía muy joven y estaba profundamente enamorada de él.
En una entrevista con Mauro Viale, el cantante relató que la madre de Andrea del Boca le pidió que la invitara a salir para “desilusionarla”, ya que la actriz lloraba por él todas las noches. Sin embargo, según su versión, ocurrió lo contrario: el vínculo se profundizó.
La relación se mantuvo durante varios años y rápidamente se convirtió en un romance clandestino que llenó tapas de revistas.

Un escándalo familiar
La polémica creció aún más cuando Silvestre dejó a su esposa, la modelo Déborah Ramos, quien estaba embarazada de siete meses cuando el actor decidió abandonar el hogar.
Ramos contó años después que nunca imaginó lo que estaba ocurriendo. Según relató, se enteró del romance cuando periodistas comenzaron a acercarse a su casa y una cronista le confirmó que su marido se había ido con Andrea del Boca.
El tercer hijo de la pareja nació poco después, y el cantante lo conoció recién un año más tarde.
Un amor que duró cuatro años
El vínculo entre Andrea del Boca y Silvestre se extendió aproximadamente hasta 1987. Durante ese tiempo realizaron giras, proyectos artísticos juntos e incluso el cantante le dedicó un disco.
Sin embargo, con los años ambos ofrecieron versiones distintas sobre lo que ocurrió. Mientras la actriz habló en distintas ocasiones del impacto que tuvo aquella relación en su vida, Silvestre aseguró que nunca estuvo realmente enamorado de ella.
El mito de una hija perdida
Como si el escándalo no fuera suficiente, décadas después surgió una historia aún más sorprendente: la aparición de una supuesta hija de la pareja.
En 2022 se difundió el caso de Lesia Povarova, una joven ucraniana que murió en 2019 convencida de que era fruto de la relación entre Andrea del Boca y Silvestre. Aunque nunca se comprobó esa versión, la historia volvió a poner en el centro de la escena uno de los romances más polémicos de la farándula argentina.
Más de cuatro décadas después, aquella relación sigue siendo recordada como uno de los escándalos más impactantes del espectáculo nacional.



