Solo en Tucumán: secuestran bicicletas.

Imagen ilustrativa

La Intendente Rossana Chahla de San Miguel de Tucumán Ordena el Secuestro de Bicicletas de Niños y Jóvenes en la Plaza Principal.

En un hecho que ha dejado a la comunidad atónita, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, ha ordenado el secuestro de bicicletas pertenecientes a niños y jóvenes en la plaza principal de la ciudad.

La medida, ejecutada desde el día domingo por el secretario de transporte municipal, Benjamín Nieva, ha generado un amplio rechazo y críticas por parte de los padres y la población en general. Por ejemplo; desde la repartición de tránsito bajo el acta número 124969 con la descripción de la infracción «circulando haciendo willi»

Imagen ilustrativa

Los niños y jóvenes que disfrutaban de un día al aire libre se encontraron con un obstáculo inesperado cuando el personal municipal comenzó a solicitarles la factura de compra de sus bicicletas para poder devolverlas.

La situación se tornó aún más surrealista cuando los menores, al verse en esta insólita situación, expresaron su confusión al no entender por qué sus juguetes estaban siendo secuestrados.

«¿Quién guarda la factura de una bicicleta comprada hace años?», se preguntan los padres, conscientes de que esta exigencia es prácticamente imposible de cumplir.

La decisión de la intendenta Chahla ha sido catalogada por muchos como una “vergonzosa acción municipal que solo busca entorpecer la diversión de los niños y jóvenes en nuestra abandonada ciudad”.

Este tipo de medida, que lejos de fomentar un ambiente amigable para los más pequeños, solo crea un clima de desconfianza y temor, ha provocado un fuerte rechazo entre los ciudadanos, quienes clamaron por un enfoque más comprensivo y menos restrictivo hacia las actividades recreativas infantiles.

Los ciudadanos sorprendidos por la medida argumentan que en lugar de perseguir a niños y familias que solo buscan disfrutar de la plaza, la municipalidad debería centrarse en mejorar los espacios públicos y fomentar la convivencia ciudadana.

La situación ha generado un debate importante acerca de las prioridades municipales y la manera en que se gestionan los espacios destinados a la diversión y esparcimiento de los más jóvenes.

En consecuencia, la insólita acción de la intendenta Rossana Chahla ha dejado una huella significativa, catalogando a San Miguel de Tucumán como un lugar donde el juego y la alegría de los niños parecen pasar a un segundo plano frente a medidas autoritarias que poco benefician a la comunidad.

La pregunta que persiste entre los ciudadanos es: ¿será este un nuevo capítulo de una gestión que ignora lo que realmente importa?