
La Casa Rosada sigue de cerca las elecciones legislativas estadounidenses ante la posibilidad de una derrota republicana. El temor no es menor: un cambio en el poder político de Washington podría complicar la estrategia financiera del Gobierno, que todavía busca sostener el respaldo de Trump y exhibe como carta clave un acuerdo de hasta US$20.000 millones.
La apuesta internacional de Javier Milei enfrenta una prueba política. El Gobierno argentino observa con preocupación las elecciones legislativas de Estados Unidos de este martes 3 de noviembre, donde una eventual derrota del Partido Republicano de Donald Trump podría modificar el escenario político y generar incertidumbre sobre el futuro de la relación bilateral.

El alineamiento incondicional del Presidente con Trump vuelve especialmente sensible cualquier cambio en el equilibrio de poder estadounidense. En la Casa Rosada temen que un avance demócrata complique las negociaciones financieras y comerciales, aunque públicamente intentan transmitir tranquilidad sobre la continuidad del respaldo de Washington.
La misión de Milei en Washington: tender puentes por las dudas
Ante este escenario, el Gobierno envió una delegación de tres funcionarios a Estados Unidos para seguir de cerca los comicios y reforzar los contactos políticos y económicos.
La comitiva está integrada por Eduardo «Lule» Menem, subsecretario de Gestión Institucional; Ignacio Devitt, vicejefe de Gabinete; e Ignacio María De la Riva, subsecretario de Asuntos Legales y Técnicos de la Presidencia.
Según informó Infobae, los funcionarios llegaron a Washington durante el fin de semana y el lunes mantuvieron reuniones con representantes de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y de la Comisión Federal Electoral (FEC).
La misión tiene un objetivo concreto: anticiparse a un eventual cambio en el escenario político estadounidense y evitar que una derrota republicana deje al Gobierno argentino sin interlocutores estratégicos.
También se analizaba la posibilidad de mantener encuentros con dirigentes demócratas, aunque esas reuniones todavía no estaban confirmadas.
La ausencia de Menem y Devitt en Buenos Aires tuvo consecuencias en la agenda oficial: la Casa Rosada debió postergar la reunión de la mesa política del oficialismo prevista para este martes, en medio de las negociaciones por el Presupuesto 2027 y otros proyectos legislativos.
Los US$20.000 millones y la incógnita del respaldo financiero
Uno de los principales interrogantes pasa por el acuerdo de estabilización cambiaria por hasta US$20.000 millones, anunciado el 20 de octubre de 2025 por el Banco Central argentino y el Departamento del Tesoro estadounidense.
El mecanismo contempló operaciones de intercambio de monedas para fortalecer las reservas y contribuir a la estabilidad cambiaria.
Sin embargo, hay un dato que el Gobierno no puede pasar por alto: Argentina utilizó US$2.500 millones de ese mecanismo durante octubre de 2025 y devolvió íntegramente ese monto en diciembre del mismo año.
Por lo tanto, no se trató de un desembolso de US$20.000 millones, sino de un acuerdo por ese monto máximo, del cual se utilizó una parte.
Desde el entorno presidencial sostienen que el resultado electoral no debería alterar sustancialmente la relación financiera entre ambos países.
» Ningún financiamiento que haya tenido o vayamos a tener de Estados Unidos depende del Congreso», aseguró a Infobae un integrante de la conducción libertaria vinculado con las relaciones con la Casa Blanca.
Pero la tranquilidad oficial tiene un límite: el respaldo político de Trump no necesariamente representa un consenso dentro del sistema político estadounidense.
Los demócratas ya cuestionaron el salvataje a la Argentina
El antecedente que genera inquietud en el Gobierno es el proyecto denominado No Argentina Bailout Act, presentado en octubre de 2025 por la senadora demócrata Elizabeth Warren junto con otros cinco legisladores.
La iniciativa, identificada como S. 2965, busca restringir el uso del Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro estadounidense para brindar asistencia a los mercados financieros argentinos.
El proyecto fue enviado a la Comisión de Banca del Senado. Su presentación no significa que se haya convertido en ley ni que exista una prohibición vigente, pero deja en evidencia que el respaldo financiero a Milei también genera resistencia en sectores del Congreso estadounidense.
Una eventual victoria demócrata podría darle mayor visibilidad a esos cuestionamientos y complicar el margen político de Trump para impulsar nuevas iniciativas de asistencia.
Dólar, riesgo país y mercados: qué puede pasar en Argentina
Las elecciones de este martes renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado estadounidense.
El resultado definirá cuánto margen legislativo tendrá Trump durante los próximos dos años de mandato y podría influir en las decisiones económicas de su administración.
Para Argentina, el impacto podría sentirse en distintos frentes: las tasas de interés internacionales, el acceso al financiamiento, la evolución del riesgo país y las expectativas cambiarias.
Un escenario de mayor incertidumbre podría encarecer el crédito externo y dificultar los planes económicos de Milei, que necesita sostener la confianza de los mercados y conseguir financiamiento para consolidar su programa.
También está en juego la relación comercial. Argentina busca avanzar en acuerdos bilaterales mientras mantiene diferencias por los aranceles estadounidenses aplicados a determinados productos, entre ellos el acero y el aluminio.
Milei espera el resultado antes de viajar a Madrid
Mientras la delegación argentina sigue los acontecimientos en Washington, Milei mantiene su alineamiento político con Trump y espera conocer el resultado electoral antes de emprender su viaje a Madrid, previsto para esta noche.
La elección estadounidense representa mucho más que una disputa parlamentaria para el Gobierno argentino. Pone a prueba una estrategia internacional construida alrededor de la cercanía personal y política entre ambos presidentes.
El interrogante es qué ocurrirá si Trump pierde poder legislativo y el respaldo de Washington deja de ser tan sencillo de conseguir.
Por ahora, la Casa Rosada intenta transmitir confianza. Pero una cosa es exhibir una alianza política y otra muy distinta garantizar que esa relación se traduzca en dólares, financiamiento y respaldo institucional.
Milei apostó fuerte a Trump. Ahora deberá demostrar si su estrategia puede sobrevivir a un cambio en el tablero político estadounidense.



