Santiago del Estero: robaron un millonario cargamento a vendedores tucumanos

Los abordaron con revólver y cuchillo. Les quitaron $700.000; cinco somiers; cinco sillones para living; batidoras; picadoras; celulares, entre otros bienes.

Dos vendedores ambulantes tucumanos sufrieron un violento asalto en la capital de Santiago del Estero. Las víctimas fueron secuestradas y soportaron amenazas con armas blanca y de fuego, al ser abordadas por al menos siete delincuentes.

Los ladrones engañaron a los vendedores y fingieron una compra para poder atacarlos y despojarlos de un millonario cargamento de electrodomésticos y muebles para el hogar.

Mario Soria (29) y Matías (36) fueron emboscados y terminaron en una casa abandonada del barrio La Católica.

El comerciante explicó que cerca de las 11.30 se acercó al puesto de ventas un sujeto en una motocicleta y le preguntó el precio por un combo. Allí «arreglaron» una venta y el acusado quedó en llegar a su casa y enviarle la ubicación para que le llevaran la mercadería.

Intercambiaron números de teléfono y cerca de las 14 el supuesto comprador apareció nuevamente, enviándole su ubicación —una casa sobre calle Vélez Sarfiel entre pasaje Alvear y Segundo Araujo del Bº La Católica— por lo que él y su empleado emprendieron viaje.

Al llegar al sitio indicado, se encontraron con el motociclista que estaba con otro sujeto (encapuchado) y allí les solicitó que bajen de la camioneta para hacerles entrega del dinero.

Las víctimas ingresaron a una habitación —que según indicaron era precaria y con un olor nauseabundo— y allí fueron abordados por otros cinco sujetos más, los cuales los amenazaron con cuchillos diciéndoles: «Ya están robados».

Luego, otro de los delincuentes sacó de entre sus prendas un revólver y dijo: «Cállate, te voy a meter un tiro». En ese momento intervino un cómplice para tranquilizar a sus amigos. «No les hagas nada, ya está, ya perdieron».

Según contó la víctima, uno de los acusados pretendía lesionarlos con el arma blanca que manipulaba. Allí los tuvieron encerrados por varios minutos y luego se retiraron en diferentes motocicletas.

Cuando las víctimas lograron salir notaron que les habían robado sus teléfonos, 700.000 pesos; dos juegos de somiers; cinco batidoras; cinco picadoras multifunción, cinco afeitadoras (todos sin uso, listos para ser vendidos); además les llevaron la ropa y los calzados que tenían en el vehículo.

Mario explicó que antes de irse uno de los ladrones les manifestó:

«No vayan a batir a la cana que están prendidos con nosotros».

Cuando llegaron hasta donde estaba el rodado, notaron que les habían dejado las llaves colocadas.

Ambos subieron a la trafic y se retiraron. Más tarde se presentaron en la Comisaría Sexta y realizaron la denuncia. Cerca de las 19.30 los efectivos interceptaron a dos sujetos que caminaban trasladando un sillón por calle Monteagudo casi Calle 222 del barrio 8 de Abril.

Los delincuentes se dieron a la fuga del lugar dejando el botín, que por orden de la Fiscalía fue secuestrado. Al cierre de la jornada, la policía santiagueña continuaba con la investigación para dar con el paradero de los asaltantes.