
La comunidad educativa de la Escuela Normal Mariano Moreno no sale del asombro. Según las primeras declaraciones de Ramiro Muñoz, secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Cristóbal, el autor de los disparos es un estudiante regular de la institución de apenas 15 años.
Lo que más desconcierta a los investigadores es el testimonio de los docentes, quienes coincidieron en calificarlo como un «buen alumno», sin antecedentes de conducta violenta o conflictos graves que hicieran presagiar un desenlace de esta magnitud.

El ataque fue ejecutado con una frialdad absoluta. Según el relato de padres y testigos, el joven ingresó al establecimiento portando un estuche de guitarra, un elemento que no despertó sospechas en el ingreso. Sin embargo, en el interior no había un instrumento, sino una escopeta.
El momento elegido para el ataque fue el más concurrido de la jornada: cuando los alumnos se encontraban formados en el patio interno para izar la bandera e iniciar las clases. Allí, el adolescente extrajo el arma y efectuó entre cuatro y cinco detonaciones a quemarropa, provocando la muerte instantánea de un compañero y dejando a otros dos heridos.
Investigación judicial: ¿Ataque premeditado o al azar?
La Fiscalía de San Cristóbal trabaja contrarreloj para determinar el móvil de la masacre. Por tratarse de un menor de edad, su identidad se mantiene bajo reserva legal, pero las pericias se centran ahora en su entorno familiar y sus dispositivos electrónicos. El hecho de haber ocultado el arma en una funda de guitarra sugiere, para muchos, un nivel de planificación y premeditación que la justicia aún prefiere no confirmar de forma oficial.
#SanCristobal | Un joven de 15 años ingreso a la Escuela Nacional con una escopeta y mato a un alumno de 13 años. pic.twitter.com/SA4NgWJm34
— Gustavo M. Alfaro (@GMALFARO) March 30, 2026



