La directora del Hospital de Niños, Inés Gramajo, confirmó que la niña de siete años que ingresó ayer por la tarde tras recibir un disparo en la cabeza en el barrio San Cayetano continúa en estado “muy grave” y con “pronóstico reservado”.
La profesional detalló que el cuadro es crítico y que cada minuto es determinante para su evolución.
Gramajo remarcó que no es habitual recibir pacientes pediátricos con disparos en la cabeza. “Por suerte no es común y esperemos que no lo sea nunca”, dijo. Sobre la gravedad del cuadro, precisó que la bala “atravesó todo el cerebro”, lo que empeora el pronóstico.




